Descubra el significado de la palabra Ṣyr (صير) en el Corán, con 29 versos en la que aparece, y una explicación detallada del Mufradat fi gharib al-Qur'an de Al-Raghib al-Asfahani.
صير
Ṣyr
raíz: ص - ر
lenguaje coránico 29 versos
Actualizado el 29 mayo 2026 a las 07h00
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Definición de Ṣyr
As-sir : la fente, et c'est le masdar.
On a lu : 'incline-les vers toi' (Al-Baqara 260) de différentes façons.
Le Très-Haut dit : 'Comment sera le devenir' (Al-Isra 31).
Y cuando Abraham dijo: «¡Señor! Haz de ésta una ciudad segura y provee de frutos a su población, a aquéllos que crean en Alá y en el último Día». Dijo: «A quienes no crean, es dejaré que gocen por breve tiempo. Luego. les arrastraré al castigo del Fuego. ¡Qué mal fin...!»
El Enviado cree en cuanto le ha sido revelado por su Señor, y lo mismo los creyentes. Todos ellos creen en Alá, en Sus ángeles. en Sus Escrituras y en Sus enviados. No hacemos distinción ente ninguno de Sus enviados. Han dicho: «Oímos y obedecemos. ¡Tu perdón, Señor! ¡Eres Tú el fin de todo!»
Que no tomen los creyentes como amigos a los infieles en lugar de tomar a los creyentes -quien obre así notendrá ninguna participación en Alá-, a menos quetengáis algo que temer de ellos. Al á os advierte quetengáis cuidado con Él. ¡Alá es el fin de todo!
Los ángeles dirán a aquéllos a quienes llamen y que han sido injustos consigo mismos: «Cuál era vuestra situación?» Dirán: «Éramos oprimidos en la tierra». Dirán: «¿Es que la tierra de Alá no era vasta como para que pudierais emigrar?» Esos tales tendrán la gehena como morada. ¡;Mal fin...!
A quien se separe del Enviado después de habérsele manifestado claramente la Dirección y siga un camino diferente del de los creyentes, le abandonaremos en la medida que él abandone y le arrojaremos a la gehena. ¡Mal fin...!
Los judíos y los cristianos dicen: «Somos los hijos de Alá y Sus predilectos». Di: «¿Por qué, pues, os castiga por vuestros pecados? No, sino que sois mortales, de Sus criaturas. Perdona a quien Él quiere y castiga a quien Él quiere». De Alá es el dominio de los cielos y de la tierra y de lo que entre ellos está. Es Él el fin de todo.
Quien ese día les vuelva la espalda -a menos que sea que se destaque para acudir a otro combate o para incorporarse a otra tropa- incurrirá en la ira de Alá y tendrá la gehena por morada. ¡Qué mal fin...!
Cuando se les recitan Nuestras aleyas como pruebas claras, adviertes la disconformidad en los rostros de los infieles. Poco les falta para arremeter contra quienes les recitan Nuestras aleyas. Di: «No sé si informaros de algo peor aún que eso: el Fuego, con que Alá ha amenazado a los infieles». ¡Qué mal fin...!
Hemos ordenado al hombre con respecto a sus padres -su madre le llevó sufriendo pena tras pena y le destetó a los dos años-: «Sé agradecido conmigo y con tus padres. ¡Soy Yo el fin de todo!
Nadie cargará con la carga ajena. Y si alguien, abrumado por su carga, pide ayuda a otro, no se le ayudará nada, aunque sea pariente. Tú sólo debes advertir a los que tienen miedo de su Señor en secreto y hacen la azalá. Quien se purifica se purifica en realidad, en provecho propio. ¡Es Alá el fin de todo!
Así, pues, llama. Sigue la vía recta, como se te ha ordenado, y no sigas sus pasiones. Y di: «Creo en toda Escritura que Alá ha revelado. Se me ha ordenado que haga justicia entre vosotros. ¡Alá es nuestro Señor y Señor vuestro! Nosotros responderemos de nuestros actos y vosotros de los vuestros. ¡Que no haya disputas entre nosotros y vosotros! Alá nos reunirá... ¡Es Él el fin de todo!»
Para castigar a los hipócritas y a las hipócritas, a los asociadores y a las asociadoras que piensan mal de Alá. Sufrirán un revés. Alá se irritará con ellos, les maldecirá y les preparará la gehena. ¡Mal fin...!
Hoy no se aceptará ningún rescate por parte vuestra ni por parte de los que no creyeron. Vuestra morada será el Fuego, que es vuestro lugar apropiado». ¡Qué mal fin...!
¿No ves a aquéllos a quienes se ha prohibido celebrar conciliábulos, que se obstinan en lo prohibido y los celebran, haciéndose culpables de pecado, de violación de la ley y de desobediencia al Enviado? Cuando vienen a ti, te saludan de manera distinta a como Alá te saluda y dicen para sí: «¿Cómo es que Alá no nos castiga por lo que decimos?» Les bastará con la gehena, en la que arderán. ¡Qué mal fin...!
Tenéis un bello modelo en Abraham y en los que con él estaban. Cuando dijeron a su pueblo: «No somos responsables de vosotros ni de lo que servís en lugar de servir a Alá. ¡Renegamos de vosotros! ¡Ha aparecido, entre nosotros y vosotros, hostilidad y odio para siempre mientras no creáis en Alá Solo!» No es de imitar, en cambio, Abraham cuando dijo a su padre: «He de pedir perdón para ti, aunque no pueda hacer nada por ti contra Alá. ¡Señor! Confiamos en Ti y a Ti nos volvemos arrepentidos. ¡Eres Tú el fin de todo!