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La historia de Issa ibn Maryam (que la paz sea sobre él): su nacimiento de Maryam sin padre, su palabra en la cuna, sus milagros, sus dichos y su elevación al cielo.
Issa ibn Maryam (que la paz sea sobre él) nació milagrosamente de Maryam, una mujer pura elegida por Allah sobre las mujeres de los mundos, sin padre: Allah le dijo: sé, y fue. Habló en la cuna declarándose siervo de Allah y profeta, resucitó a los muertos con permiso de Allah, curó al ciego de nacimiento y al leproso, anunció a los Banu Israel el profeta sello que vendría tras él, y fue elevado al cielo sin que lo mataran ni lo crucificaron, aunque le fue hecho semejante a otro.
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Actualizado el 05 noviembre 2026 a las 01h24
📖 155 min de lecturaRelato de Issa ibn Maryam, sobre él la mejor de las oraciones y la salutación.
Allah el Altísimo dijo en la sura Al 'Imran, cuyo comienzo fue revelado, y son 83 versículos de ella, en respuesta a los cristianos, sobre ellos la maldición de Allah, los que pretenden que Allah tiene un hijo; que Allah sea muy por encima de lo que dicen, muy alto. Y había venido al Mensajero de Allah una delegación de Nayrán de entre ellos, y se pusieron a repetir su falsedad: la trinidad en las hipóstasis, y afirmaban, según su pretensión, que Allah es el tercero de tres: a saber, la esencia santa, e Issa, y Maryam, según las divergencias de sus sectas. Allah reveló pues, al comienzo de esa sura, una exposición clara mostrando que Issa es un siervo entre los siervos de Allah: Él lo creó y le dio forma en el seno, como le dio forma a Sus otras criaturas, y que lo creó sin padre: sé, y fue.
El Altísimo expuso también el origen del nacimiento de su madre Maryam, y cómo fue su historia, y cómo concibió a su hijo Issa; igualmente desarrolló eso en la sura Maryam, como hablaremos de todo eso, con el auxilio de Allah y el bello éxito que Él concede y Su guía:
« Ciertamente, Al-lah escogió a Adán, a Noé, a la familia de Abraham y a la de ‘Imran entre todos los pueblos (para que de ellos surgiesen y se sucediesen los profetas); descendientes los unos de los otros. Y Al-lah todo lo oye y todo lo sabe. Y (recuerda, ¡oh, Muhammad!,) cuando la mujer de ‘Imran dijo: «¡Señor!, he hecho el voto de consagrar a Tu servicio lo que llevo en mi vientre; acéptalo, pues. Ciertamente, Tú eres el Oyente (de todas las cosas), el Omnisciente».
Y cuando hubo dado a luz, dijo: «¡Señor!, he dado a luz a una niña –y Al-lah bien sabía lo que había dado a luz– y el varón (que esperaba tener) no es como la hembra (que he tenido para consagrarla a Tu servicio en el templo). Le he puesto por nombre María, y busco refugio en Ti para ella y para su descendencia del Demonio, el expulsado».
Y su Señor la aceptó de buen grado e hizo que creciera bien, y se la encomendó a Zacarías para que fuera su tutor. Cada vez que Zacarías entraba en el oratorio donde ella se hallaba, encontraba alimentos junto a ella. Le decía: «¡María!, ¿de dónde proviene esto?», ella contestaba: «Proviene de Al-lah. En verdad, Al-lah provee de sustento a quien quiere sin límite alguno». »
El Altísimo menciona que Él eligió a Adam, la élite de su descendencia, los que siguen su ley y permanecen constantes en su obediencia, así como la familia de Ibrahim, en la cual entraron los hijos de Ismail y los hijos de Isaac. Luego mencionó el mérito de esa casa pura y excelente, a saber, la familia de Imran. El Imran buscado aquí es el padre de Maryam, y es Imran ibn Bashim ibn Amun ibn Misha ibn Hizqiya ibn Ahziq ibn Mawthim ibn Azarya ibn Amsiya ibn Yawish ibn Ahzihu ibn Yaram ibn Yahfashat ibn Ayish ibn Aban ibn Rahbaam ibn Sulayman ibn Dawud.
Maryam bint Imran ibn Matan ibn Laya'zar ibn al-Yud ibn Ayban ibn Saduq ibn 'Aya'zur ibn al-Yaqim ibn Aybud ibn Zarba'il ibn Shaltan ibn Yuhinya ibn Birstiya ibn Amun ibn Micha ibn Hazqil ibn Ayaz ibn Yutham ibn 'Azriya ibn Buram ibn Busafat ibn Asa ibn Abya ibn Rakhi'am ibn Sulayman ibn Dawud. Hay ahí una divergencia con lo que transmitió Muhammad ibn Ishaq, y no hay desacuerdo en que ella procede del linaje de Dawud. Su padre Imran era el que dirigía la oración de los Banu Israel en su época, y su madre, Hanna bint Faqud ibn Qubayl, era de las adoradoras. Zakariya, el profeta de esa época, era el esposo de la hermana de Maryam según el parecer de la mayoría, o el esposo de su tía materna. Allah sabe más.
Muhammad ibn Ishaq y otros transmitieron que la madre de Maryam no quedaba embarazada. Un día, vio un ave que alimentaba a su cría, y deseó tener un hijo. Hizo pues un voto a Allah: si quedaba embarazada, consagraría a su hijo al servicio de la Casa Santa, es decir, lo apartaría en el servicio de Bayt al-Maqdis. Sus reglas vinieron enseguida, y cuando quedó purificada, su marido se unió a ella, y concibió de Maryam.
Cuando lo hubo parido, dijo: Señor mío, lo he parido, una hembra: y Allah sabe más lo que ha parido, y el varón no es como la hembra, lectura con la ta que lleva damma: es decir, con vistas al servicio de la Casa Santa. En esa época, la gente hacía voto de servir la Casa Santa con algunos de sus hijos. Y la he llamado Maryam: se ha deducido de eso la costumbre de nombrar al niño el día en que nace, como está establecido en el Sahih, según Anas, cuando fue con su hermano hacia el Mensajero de Allah y su hermano fue pinchado y nombrado Abd Allah. Todo niño está retenido por su aqiqa: se immola por él el séptimo día, se lo nombra y se le rapa la cabeza.
Transmitido por Ahmad y los autores de los Sunan, y autentificado por at-Tirmidhi: at-Tirmidhi citó de ello una variante: otros lo autentificaron. Allah sabe más. Cuanto a: y la pongo bajo Tu protección, ella y su descendencia, contra el diablo lapidado, la invocación le fue escuchada en ese punto. Abd ar-Razzaq nos transmitió: Ma'mar nos transmitió: de az-Zuhri: de Ibn al-Musayyib: de Abu Hurayra, que dijo: ningún recién nacido escapa al contacto del diablo en el momento en que nace, que lo hace gritar al contacto del diablo, con excepción de Maryam y de su hijo.
Luego Abu Hurayra dijo: leed, si queréis: y la pongo bajo Tu protección, ella y su descendencia, contra el diablo lapidado. Los dos lo transmitieron en la tradición de Abd ar-Razzaq. Y Ibn Yurayy lo transmitió: de Ahmad ibn al-Faray: de Baqiyya: de az-Zubaydi: de az-Zuhri: de Abu Salama: de Abu Hurayra, del Profeta, en un sentido vecino.
Ismail ibn Umar nos transmitió: Ibn Abi Dhi'b nos transmitió: de Aylan, liberto de al-Musham'all: de Abu Hurayra, que dice: todo recién nacido de los hijos de Adam es tocado por el dedo del diablo, con excepción de Maryam bint Imran y de su hijo Issa. Es el único en haberlo transmitido así. Y Muslim lo transmitió: de Abu at-Tahir: de Ibn Wahb: de Umar ibn al-Harith: de Abu Yunus: de Abu Hurayra, del Profeta, en un sentido vecino.
Haytham nos transmitió: Hafs ibn Maysara nos transmitió: de al-'Ala': de su padre: de Abu Hurayra, que dice: todo ser humano, cuando su madre lo ha parido, es pinchado por el diablo en sus dos brazos, con excepción de Maryam y de su hijo. ¿Acaso no ves al lactante, cuando se le deposita, cómo grita? Sí, oh Mensajero de Allah. Es en el momento en que el diablo lo pincha en sus dos brazos. Ese hadiz es según las condiciones de Muslim, pero no lo transmitieron de esa manera.
Y Qays lo transmitió: de al-A'mash: de Abu Salih: de Abu Hurayra, que dice: ningún recién nacido a quien el diablo no haya dado una presión, una o dos: con excepción de Issa ibn Maryam, en razón de: y la pongo bajo Tu protección, ella y su descendencia, contra el diablo lapidado. Igual lo transmitió Muhammad ibn Ishaq: de Yazid ibn Abd Allah ibn Qusayt: de Abu Hurayra, del Profeta, con la autenticidad del hadiz.
Abd al-Malik nos transmitió: al-Mughira ibn Abd Allah al-Hizami nos transmitió: de Abu az-Zinad: de al-A'ray: de Abu Hurayra, que dice: el diablo atraviesa el flanco de todo hijo de Adam en el momento en que nace, con excepción de Issa ibn Maryam: el diablo partió para atravesarlo, y solo atravesó la membrana. Ese hadiz es según las condiciones de los dos Sheijs, pero no lo transmitieron de esa manera.
Su Señor lo aceptó pues de una hermosa aceptación, la hizo crecer de un bello crecimiento, y la confió a Zakariya. Muchos exégetas han mencionado que su madre, cuando lo hubo parido, la envolvió en su envoltorio, luego salió con ella hacia la mezquita, y la entregó a los adoradores que allí residían, y ella era la hija de su imam y de quien dirigía su oración, y disputaron sobre ella. Aparece que ella no se la entregó sino después de haberla amamantado y tras la guarda de una persona semejante a ella en su primera infancia: luego, cuando se la confió, disputaron sobre quién de entre ellos se encargaría de ella, y Zakariya era su profeta en esa época, y quiso tomarla solo para él, excluyendo a los otros: porque su esposa era su hermana, o su tía materna, según los dos pareceres. Se opusieron a ello, y pidieron que sorteara con ellos, y los destinos lo ayudaron: su lote salió vencedor sobre ellos: y eso porque la tía materna tiene el rango de la madre.
En razón de su victoria sobre ellos en el sorteo: eso forma parte de las noticias del oculto: eso te ha sido revelado, y tú no estabas junto a ellos cuando echaban sus cálamos para decidir quién de ellos se encargaría de Maryam, y tú no estabas junto a ellos cuando disputaban. Eso porque cada uno de ellos echó su cálamo, conocido de él, luego lo tomaron y lo pusieron en un lugar, y ordenaron a un muchacho que no había alcanzado la pubertad sacar uno de ahí, y el cálamo de Zakariya apareció. Pidieron sortear una segunda vez, echando sus cálamos en el río: aquel cuyo cálamo hundiera a contracorriente del agua sería el vencedor. Lo hicieron así, y el cálamo de Zakariya fue el que hundió a contracorriente del agua, mientras que sus cálamos se fueron con el agua.
Luego le pidieron sortear una tercera vez: aquel cuyo cálamo hundiera con el agua, mientras que el resto de los cálamos viera invertirse su carrera y remontara hacia la corriente, sería el vencedor. Lo hicieron así, y Zakariya fue el vencedor sobre ellos, y tomó su custodia, siendo el más derecho a ella según la ley y según el decreto, por razones múltiples. Cada vez que Zakariya entraba junto a ella en el santuario, encontraba junto a ella una provisión. Dijo: oh Maryam, ¿de dónde te viene esto?
Ella dijo: es de Allah: en verdad Allah provee a quien quiere, sin cuenta. Los exégetas dijeron: Zakariya le había reservado un lugar noble de la mezquita, al que no entraba nadie más que ella, y ella adoraba allí a Allah, y cumplía lo que le incumbía como custodia del Templo cuando le llegaba su turno, y se consagraba a la adoración noche y día, hasta que se llegó a citar su ejemplo por su adoración entre los Banu Israel, y se hizo célebre por los nobles estados y las nobles cualidades que aparecieron en ella. Al punto de que el profeta de Allah Zakariya, cada vez que entraba junto a ella en su lugar de adoración, encontraba junto a ella una provisión extraña fuera de estación: encontraba junto a ella los frutos del verano en invierno, y los frutos del invierno en verano. ¿De dónde te viene esto?
Ella decía: es de Allah, es decir, una provisión que Allah me ha dado. En verdad Allah provee a quien quiere, sin cuenta. Entonces Zakariya deseó tener un hijo de su propio flanco, aunque había envejecido y se había vuelto viejo. Dijo: oh Tú que provees a Maryam el fruto fuera de estación, concédeme un hijo, aunque sea fuera de estación.
Lo que se relató de su historia es lo que ya hemos mencionado en su relato.
« Y (recuerda) cuando los ángeles dijeron (a María): «¡María!, Al-lah te ha escogido, te ha purificado, y te ha elegido a ti entre las mujeres de todos los pueblos. »¡María!, sométete a la voluntad de tu Señor, póstrate e inclínate con los que se inclinan (en adoración a Al-lah)». Estas son historias que desconocías (¡oh, Muhammad!) y que te revelamos. Y no estabas presente cuando echaban a suertes quién tutelaría a María ni eras testigo de cuando discutían (al respecto).
Y (recuerda) cuando los ángeles dijeron: «¡María!, Al-lah te anuncia la buena nueva de (un hijo creado a partir de) una palabra Suya («sé»), de nombre el Mesías, Jesús, hijo de María. Será ensalzado con honor en esta vida y en la otra, y estará entre los próximos (a Al-lah)». Y hablará a los hombres en la cuna y en la madurez, y será de los rectos y virtuosos. (Ella) dijo: «¡Señor!, ¿cómo podré tener un hijo siendo que ningún hombre me ha tocado?». Contestó (Al-lah a través del ángel): «Así será, pues Al-lah crea lo que quiere. Cuando decreta algo, le basta con decir “sé” y es.
»Y le enseñará la escritura, la sabiduría, la Torá y el Evangelio. »Y será un mensajero para los hijos de Israel (y les dirá:) “He venido a vosotros con una prueba de vuestro Señor (sobre mi veracidad): moldearé para vosotros a partir del barro una figura semejante a un pájaro, soplaré en ella y se convertirá en un pájaro de verdad, con el permiso de Al-lah. Curaré al ciego de nacimiento y al leproso y resucitaré a los muertos con el permiso de Al-lah. Y os informaré acerca de lo que coméis y almacenáis en vuestros hogares. Ciertamente, en ello tenéis una prueba (de mi veracidad) si, en verdad, sois creyentes.
»Y vengo para confirmar (las enseñanzas originales de) la Torá y para haceros lícitas algunas de las cosas que se os habían prohibido. Y he venido a vosotros con una prueba de vuestro Señor; ¡temed, pues a Al-lah y obedecedme! »Al-lah es mi Señor y vuestro Señor, así que adoradlo. Este es el camino recto”». »
El Altísimo menciona que los ángeles anunciaron a Maryam la buena nueva de la elección de Allah para ella, entre todas las mujeres de los mundos de su época, en que Él la había elegido para que diera a luz un hijo suyo, sin padre; que, en su primera infancia, los invitaría a adorar a Allah solo, sin asociado, e igualmente en la edad madura, lo que indica que alcanzaría la edad madura y llamaría a Allah durante ella. Y se le ordenó mucho adorar, de devoción, de prosternación y de inclinación, para ser digna de esa nobleza y para dar gracias de esa gracia. Ella se mantenía en la oración hasta que sus pies se hincharan, y Allah muestre misericordia a ella, y a su madre y a su padre. Oh Maryam, en verdad Allah te ha elegido, es decir: te ha escogido y preferido. Y te ha purificado: es decir, de los vicios, y te ha dado las bellas cualidades.
Y te ha elegido sobre las mujeres de los mundos: eso puede buscar los mundos de su época, como en: te he elegido sobre la gente, y Su palabra sobre los Banu Israel: y ciertamente los elegimos, con conocimiento, sobre los mundos. Es conocido que Ibrahim es mejor que Musa, y que Muhammad es mejor que ambos: e igualmente esta comunidad es mejor que todas las comunidades que la precedieron, más numerosa, más sabia, y de obras más fructuosas que los Banu Israel y los demás. Y te ha elegido sobre las mujeres de los mundos: su universalidad queda salvaguardada; sería pues la mejor de las mujeres del mundo, de las que fueron antes de ella y de las que vinieron después de ella: porque, si ella fuera profetisa, según el parecer de quien sostiene su profecía y la de Sara, madre de Isaac, y la de la madre de Musa, apoyándose en el discurso de los ángeles y la revelación dirigida a la madre de Musa, como pretende Ibn Hazm y otros: entonces: y te ha elegido sobre las mujeres de los mundos, puesto que nadie más fue preferido a ella.
Y Allah sabe más. Cuanto al parecer de la mayoría, como transmitió Abu al-Hasan al-Ash'ari y otros de la gente de la sunna y del consenso: la profecía está reservada a los hombres, y no hay profetisa entre las mujeres: entonces los más altos rangos de Maryam son: el Mesías ibn Maryam no es sino un mensajero, mensajeros pasaron antes de él, y su madre fue una veraz. Según eso, nada impide que ella sea la mejor de las veraces célebres, de las que fueron antes de ella y de las que vendrán después de ella. Y Allah sabe más.
Su nombre ha venido unido a Asiya bint Muzahim, y a Jadiya bint Juwaylid, y a Fatima bint Muhammad, que Allah se complazca de ellas.
Abd ar-Razzaq nos transmitió: Ma'mar nos informó: de Qatada: de Anas: el Mensajero de Allah dijo: cuatro mujeres te bastan entre las mujeres de los mundos: Maryam bint Imran, y Asiya, la esposa de Faraón, y Jadiya bint Juwaylid, y Fatima bint Muhammad. At-Tirmidhi lo transmitió: de Abu Bakr ibn Zanawayh: de Abd ar-Razzaq, y lo autentificó.
Ibn Mardawayh lo transmitió por la vía de Abd Allah ibn Abi Ya'far ar-Razi, e Ibn Asakir por la vía de Tamim ibn Ziyad, ambos de Abu Ya'far ar-Razi: de Thabit: de Anas: el Mensajero de Allah dijo: las mejores mujeres de los mundos son en número de cuatro: Maryam bint Imran, y Asiya, la esposa de Faraón, y Jadiya bint Juwaylid, y Fatima bint Muhammad, el Mensajero de Allah.
Abd ar-Razzaq nos transmitió: Ma'mar nos transmitió: de az-Zuhri: de Ibn al-Musayyib: Abu Hurayra contaba que el Profeta dijo: las mejores de las mujeres que montaron los camellos son las mujeres de Quraysh: la más tierna con un niño en su primera infancia, y la más generosa con un esposo de recursos limitados. Abu Hurayra dijo: y Maryam jamás montó un camello. Y Muslim lo transmitió en su Sahih.
Zayd ibn al-Hubab nos transmitió: Musa ibn Ali me transmitió: oí a Abu Hurayra decir: el Mensajero de Allah dijo: las mejores de las mujeres que montaron los camellos son las mujeres de Quraysh: la más tierna con un niño en su primera infancia, y la más compasiva con un esposo de recursos limitados. Abu Hurayra dijo: y el Mensajero de Allah sabía que la hija de Imran no había montado los camellos. Es el único en haberlo transmitido así, y es según las condiciones del Sahih. Y ese hadiz tiene otras vías, según Abu Hurayra.
Zuhayr nos transmitió: Yunus ibn Muhammad nos transmitió: Dawud ibn Abi al-Furat nos transmitió: de 'Ilba ibn Ahmar: de Ikrima: de Ibn Abbas: sobre: sobre la tierra hay cuatro rasgos: dijo: ¿sabéis lo que es? Allah y Su Mensajero lo saben mejor:: las mejores mujeres de la gente del Paraíso: Jadiya bint Juwaylid, y Fatima bint Muhammad, y Maryam bint Imran, y Asiya bint Muzahim, la esposa de Faraón. Y an-Nasa'i lo transmitió por varias vías, de Dawud ibn Abi al-Furat.
Ibn Asakir lo transmitió por la vía de Abu Bakr Abd Allah ibn Abi Dawud Sulayman ibn al-Ash'ath: Yahya ibn Hatim al-Askari nos transmitió: Bishr ibn Mihran ibn Hamdan nos informó: Muhammad ibn Dinan nos transmitió: de Dawud ibn Abi Hind: de ash-Sha'bi: de Jabir ibn Abd Allah: el Mensajero de Allah dijo: cuatro de ellas te bastan: Fatima bint Muhammad, y Jadiya bint Juwaylid, y Asiya bint Muzahim, y Maryam bint Imran.
Abu al-Qasim al-Baghawi dijo: Wahb ibn Baqiyya nos transmitió: Jalid ibn Abd Allah al-Wasiti nos transmitió: de Muhammad ibn Amr: de Abu Salama:: ¿te acuerdas de cuando te inclinaste sobre el Mensajero de Allah y lloraste, luego reíste?: me informó que moriría de esa enfermedad, y lloré: luego me incliné sobre él, y me informó que yo sería la primera de los suyos en alcanzarlo, y que yo sería la señora de las mujeres de la gente del Paraíso, con excepción de Maryam bint Imran: y reí. Y el origen de ese hadiz está en el Sahih, y esa cadena es según las condiciones de Muslim: hay en ello que las dos mencionadas son las mejores de las cuatro.
Igual el hadiz transmitido por el imam Ahmad: Uthman ibn Muhammad nos transmitió: Yarir nos transmitió: de Yazid, que es Ibn Abi Ziyad: de Abd ar-Rahman ibn Abi Nu'm: el Mensajero de Allah dijo: Fatima es la señora de las mujeres de la gente del Paraíso, con excepción de Maryam bint Imran. Cadena buena, autentificada por at-Tirmidhi, pero no la transmitieron: y de ello fue transmitido un sentido vecino del hadiz de Ali ibn Abi Talib, pero su cadena comporta una debilidad.
El asunto es que eso indica que Maryam y Fatima son las mejores de esas cuatro, y la exclusión puede significar que Maryam es mejor que Fatima, o que ambas son iguales en mérito: pero ha llegado un hadiz que, si es auténtico, establece la primera posibilidad. Abu al-Hasan ibn al-Farra', Abu Ghalib y Abu Abd Allah, los dos hijos de al-Banna, nos informaron: Abu Ya'far ibn al-Muslima nos informó: Abu Tahir al-Mujallis nos informó: Ahmad ibn Sulayman nos transmitió: az-Zubayr, que es Ibn Bakkar, nos transmitió: Muhammad ibn al-Hasan nos transmitió: de Abd al-Aziz ibn Muhammad: de Musa ibn Uqba: de Kurayb: el Mensajero de Allah dijo: la señora de las mujeres de la gente del Paraíso es Maryam bint Imran, luego Fatima, luego Jadiya, luego Asiya, la esposa de Faraón.
Si ese texto se preserva con: luego, Abu Hatim ar-Razi también lo transmitió: de Dawud al-Ya'fari: de Abd al-Aziz ibn Muhammad, que es ad-Darawardi: de Ibrahim ibn Uqba: de Kurayb: de Ibn Abbas, remontado al Profeta, mencionando los nombres con una conjunción y no con una ordenación, su cadena y su texto divergen pues de él. Y Allah sabe más.
Cuanto al hadiz transmitido por Ibn Mardawayh, del hadiz de Shu'ba: de Mu'awiya ibn Qurra: de su padre: el Mensajero de Allah dijo: muchos hombres alcanzaron la perfección, pero solo tres mujeres la alcanzaron: Maryam bint Imran, y Asiya, la esposa de Faraón, y Jadiya bint Juwaylid: y el mérito de Aisha sobre las mujeres es como el mérito del sarid sobre todos los demás alimentos.
Igual el hadiz transmitido por el Grupo, con excepción de Abu Dawud, por varias vías: de Shu'ba: de Amr ibn Murra: de Murra al-Hamdani: de Abu Musa al-Ash'ari: el Mensajero de Allah dijo: muchos hombres alcanzaron la perfección, pero solo Asiya, la esposa de Faraón, y Maryam bint Imran la alcanzaron: y el mérito de Aisha sobre las mujeres es como el mérito del sarid sobre todos los demás alimentos. Es un hadiz auténtico como ves: los dos Sheijs convinieron en transmitirlo, y su texto exige restringir la perfección de las mujeres a Maryam y Asiya, pero quizá eso buscaba su época, pues cada una de las dos crió a un profeta en su primera infancia: Asiya crió a Musa, el interlocutor de Allah, y Maryam crió a su hijo, el siervo de Allah y Su mensajero: eso no excluye pues la perfección de las demás en esta comunidad, como Jadiya y Fatima: Jadiya sirvió al Mensajero de Allah quince años antes de la profecía, y más de diez años después, y fue para él un visir de verdad por su persona y por su fortuna, y Allah la aceptó.
Cuanto a Fatima, hija del Mensajero de Allah, fue distinguida con un mérito suplementario sobre sus hermanas: porque fue alcanzada por la muerte del Mensajero de Allah, mientras que el resto de sus hermanas murió durante su vida. Cuanto a Aisha: fue la más amada de las esposas del Mensajero de Allah, y no se casó con virgen sino con ella, y no se conoce entre las demás mujeres de esta comunidad, ni siquiera en otro lugar, una más sabia ni más lúcida que ella: Allah se irritó por ella cuando la gente de la mentira dijo lo que dijeron, y reveló su pureza desde los siete cielos. Y ella vivió tras el Mensajero de Allah cerca de cincuenta años, transmitiendo el Corán y la sunna de su parte, dictando dictámenes religiosos a los musulmanes y reconciliando a la gente dividida: ella es la más noble de las madres de los creyentes, incluida Jadiya bint Juwaylid, madre de las hijas y de los varones, según el parecer de un grupo de sabios antiguos y tardíos, pero lo mejor es detenerse entre ambas.
Y: el mérito de Aisha sobre las mujeres es como el mérito del sarid sobre todos los demás alimentos puede ser general respecto a las mujeres mencionadas y a las demás, y puede ser general respecto a lo que está fuera de las mujeres mencionadas. Y Allah sabe más.
El asunto aquí es la mención de lo que concierne a Maryam bint Imran: Allah la purificó y la eligió sobre las mujeres de los mundos de su época, y es posible que su preferencia sea general sobre todas las mujeres, como avanzamos. Ha llegado en un hadiz que ella sería, ella y Asiya bint Muzahim, de las esposas del Profeta en el Paraíso. Hemos mencionado en el Tafsir sobre: de las viudas y de las vírgenes: la viuda es Asiya, y de las vírgenes Maryam bint Imran. Y lo mencionamos al final de la sura at-Tahrim. Y Allah sabe más.
Abd Allah ibn Naiya nos transmitió: Muhammad ibn Sa'd al-Awfi nos transmitió: mi padre nos transmitió: mi tío al-Husayn nos transmitió: Yunus ibn Nufay' nos transmitió: de Sa'd ibn Yunada, que es al-Awfi: el Mensajero de Allah dijo: en verdad Allah me ha casado en el Paraíso con Maryam bint Imran, y la esposa de Faraón, y la hermana de Musa.
Ibrahim ibn 'Ar'ara nos transmitió: Abd an-Nur ibn Abd Allah nos transmitió: Yunus ibn Shu'ayb nos transmitió: el Mensajero de Allah dijo: ¿sabes que Allah me ha casado con Maryam bint Imran, y Asiya bint Muzahim, y Kalthum, la hermana de Musa? Ibn Ya'far al-'Uqayli lo transmitió del hadiz de Abd an-Nur, y dijo: apúrate, oh Mensajero de Allah. Y ese hadiz no es preservado.
Muhammad ibn al-Hasan me transmitió: de Ya'la ibn al-Mughira: de Ibn Abi Dawud: el Mensajero de Allah entró junto a Jadiya durante su enfermedad que causó su muerte:: qué aflicción veo en ti, oh Jadiya, y Allah puede poner en la aflicción mucho bien: ¿no sabes que Allah me ha casado contigo, en el Paraíso, Maryam bint Imran, y Kalthum, la hermana de Musa, y Asiya, la esposa de Faraón? ¿Lo ha hecho Allah por ti, oh Mensajero de Allah? Sí, dijo ella: con el alivio y los hijos. Ibn Asakir transmitió, del hadiz de Muhammad ibn Zakariya al-Ghallabi: al-Abbas ibn Bakkar nos transmitió: Abu Bakr al-Hudhali nos transmitió: de Ikrima: de Ibn Abbas: el Mensajero de Allah entró junto a Jadiya en la agonía:: oh Jadiya, cuando encuentres tus pruebas, transmíteles de mi parte el saludo. Oh Mensajero de Allah, ¿y te has casado antes que yo? No, pero Allah me ha casado con Maryam bint Imran, y Asiya bint Muzahim, y Kalthum, la hermana de Musa.
Ibn Asakir transmitió, por la vía de Suwayd ibn Sa'id: Muhammad ibn Salih ibn Umar nos transmitió: de ad-Dahhak y Mujahid: Jibril descendió hacia el Mensajero de Allah con aquello con lo que fue enviado, y se sentó en conversación con el Mensajero de Allah, cuando Jadiya pasó:: quién es esta, oh Muhammad? Es una veraz de mi comunidad. Jibril dijo: tengo conmigo, para ella, un mensaje del Señor, de que Él la saluda, y le anuncia la buena nueva de una casa en el Paraíso, de qasab, alejada del fuego, sin pena ni tumulto: Allah es la Salud, y de Él viene la salud: y la salud sobre vosotras dos, y la misericordia de Allah y Sus bendiciones. Oh Mensajero de Allah, ¿qué es esa casa de qasab?
Una perla hueca, entre la casa de Maryam bint Imran y la casa de Asiya bint Muzahim, y ambas son mis esposas el día de la Resurrección. El origen del saludo dirigido a Jadiya de parte de Allah, y del anuncio que le fue hecho de una casa en el Paraíso de qasab sin tumulto ni pena, está en el Sahih, pero ese relato con esas adiciones es muy extraño: y todos esos hadices tienen cadenas que merecen examen.
Ibn Asakir transmitió, del hadiz de Abu Zur'a ad-Dimashqi: Abd Allah ibn Salih nos transmitió: Mu'awiya me transmitió: de Safwan ibn Amr: de Jalid ibn Ma'dan: de Ka'b al-Ahbar: Mu'awiya le preguntó sobre la roca: quería decir la roca de Bayt al-Maqdis:: la roca está sobre una palmera, y la palmera está sobre un río de los ríos del Paraíso, y bajo la palmera están Maryam bint Imran y Asiya bint Muzahim, que tejen las cuerdas de la gente del Paraíso hasta que la Hora se levante. Luego lo transmitió por la vía de Ismail ibn Ayyash: de Tha'laba ibn Muslim: de Mas'ud: de Abd ar-Rahman: de Jalid ibn Ma'dan: de Ubada ibn as-Samit, del Profeta, de un relato semejante. Y ese relato es reprobable de esa manera, es incluso fabricado.
Abu Zur'a lo transmitió luego: de Abd Allah ibn Salih: de Mu'awiya: de Mas'ud ibn Abd ar-Rahman: de Ibn 'A'idh: Mu'awiya preguntó a Ka'b sobre la roca de Bayt al-Maqdis, y él la describió. Que ese dicho sea de Ka'b al-Ahbar es más verosímil: y ese dicho de Ka'b al-Ahbar solo lo encuentras entre los relatos israelitas, de los que una parte es mentira fabricada, forjada por algunos de sus herejes o de sus ignorantes, y este es uno de ellos. Y Allah sabe más.
Nacimiento del siervo y mensajero Issa ibn Maryam, la pura.
« Y recuerda (¡oh, Muhammad!) lo que te hemos revelado en este Libro (el Corán) acerca de María, cuando esta se apartó de su familia para retirarse a un lugar orientado hacia el Este, y se ocultó de ella. Entonces le enviamos al ángel Gabriel bajo la forma perfecta de un hombre. (María) le dijo (asustada al verlo): «Me refugio de ti en el Clemente, si es que temes a Al-lah». (El ángel) dijo: «No soy más que un enviado de tu Señor que te anuncia la concesión de un hijo puro». (María) respondió: «¿Cómo podré tener un hijo si ningún hombre me ha tocado ni soy una mujer indecente?».
(El ángel) dijo: «Así será, pues tu Señor ha dicho: “Eso es fácil para Mí. Y haremos que sea para la gente una prueba de Nuestro poder y de Nuestra misericordia”. Y es un asunto que ya ha sido decretado». Y María lo concibió y se alejó hacia un lugar apartado (de su familia). Y los dolores del parto la llevaron junto al tronco de una palmera. Entonces dijo: «Ojalá hubiese muerto antes de esto y hubiese sido olvidada por completo (de manera que nadie supiese quién soy)». Y la llamó, desde abajo, y le dijo: «No te aflijas, pues tu Señor ha hecho que corra un pequeño arroyo a tus pies.
»Sacude el tronco de la palmera hacia ti y caerán sobre ti dátiles dulces y frescos. »Come, bebe y alégrate (por tu hijo). Y si ves a alguien (y te pregunta por el niño), dile: “He realizado un voto (de silencio) al Clemente y (a partir de ahora) no hablaré con nadie en el día de hoy”». Y se presentó ante su gente con el niño en brazos. Le dijeron: «¡Oh, María!, ¡has hecho algo inaudito! »¡Oh, hermana de Aarón! (¿Cómo has podido hacer algo así?). Tu padre no era un hombre adúltero ni tu madre una indecente».
Entonces María señaló al niño (para que le preguntaran a él), y le dijeron: «¿Cómo vamos a hablar con un niño que aún está en la cuna?». Entonces (Jesús) habló diciendo: «Ciertamente, soy un siervo de Al-lah, me ha concedido la revelación (el Evangelio) y me ha hecho profeta. »Me ha bendecido allí donde esté y me ha ordenado cumplir con la oración y entregar caridadmientras viva. »Y me ha ordenado ser respetuoso y amable con mi madre y no ser arrogante ni rebelde. »La paz estuvo conmigo el día en que nací, y lo estará el día en que muera y el día en que sea resucitado».
Este (cuya historia te hemos contado, ¡oh, Muhammad!) es Jesús, hijo de María. Y esta es la verdad sobre la que dudan (y discrepan los judíos y los cristianos). Al-lah no iba a tomar para Sí un hijo. ¡Glorificado sea! Cuando desea algo, Le basta con decir: «Sé», y es. (Y Jesús decía a su gente:) «Ciertamente, Al-lah es mi Señor y vuestro Señor; adoradlo, pues, solo a Él. Ese es el camino recto».
Mas las diferentes sectas (de entre quienes recibieron las Escrituras) discreparon entre ellas (acerca de Jesús). ¡Ay de quienes rechazan la verdad cuando comparezcan ante Al-lah en un día terrible (el Día de la Resurrección)! »
El Altísimo mencionó ese relato tras el relato de Zakariya, que es como la introducción y la aproximación previa, igual que lo mencionó en la sura Al 'Imran uniéndolos en un mismo contexto: e igual que dijo en la sura al-Anbiya:
« Y (recuerda) a Zacarías, cuando suplicó a su Señor diciendo: «No me dejes solo (sin descendencia), aunque Tú eres el mejor de los herederos». Y respondimos a su súplica, y le concedimos a Yahia (Juan Bautista) tras hacer que su esposa fuese fértil. Todos (esos profetas)se apresuraban a realizar buenas acciones y Nos rogaban anhelando (Nuestra misericordia) y temiendo (Nuestro castigo); y Nos adoraban con humilde sumisión.
Y (recuerda a María) quien protegió su castidad e insuflamos en ella un soplo (de vida) proveniente de Nos (a través del ángel Gabriel); e hicimos de ella y de su hijo una prueba (de Nuestro poder y una lección) para toda la humanidad. »
Ya se ha dicho que Maryam, cuando su madre la hubo consagrado, servía la Casa Santa, y que su tutor fue el esposo de su hermana, o de su tía materna, el profeta de esa época Zakariya, y que él le había reservado un santuario, a saber, el lugar noble de la mezquita al que no entraba nadie, fuera de ella, sin su permiso: y que, llegada la edad, se aplicó a la adoración, y no había en esa época su semejante en las formas de adoración: y que aparecieron sobre ella estados de los que Zakariya la envidiaba: y que los ángeles le dirigieron el anuncio de la elección de Allah para ella, y de que Él le concedería un hijo puro, que sería un profeta noble, puro y honrado, sostenido por los milagros. Se asombró pues del nacimiento de un hijo sin padre: porque ella no tenía marido, y no era de las que se casan. Los ángeles le informaron pues que Allah es capaz de lo que quiere: sé, y ella es.
Se inclinó pues ante eso, volvió a Allah, se sometió a Su orden, y supo que había allí para ella una gran prueba: porque la gente hablaría de ella a causa de eso, sin conocer la realidad del asunto, no mirando más que la apariencia de las cosas, sin reflexión ni entendimiento. Ella no salía de la mezquita sino en el momento de sus reglas, o por una necesidad precisa: buscar agua o conseguir alimento. Un día, salió por algunos de sus asuntos y se retiró, es decir, se aisló sola, al oriente de la mezquita al-Aqsa, cuando Allah le envió el espíritu fiel, que se le presentó con la forma de un ser humano perfectamente formado. Cuando lo vio, dijo: busco refugio en el Misericordioso contra ti, si eres piadoso.
Abu al-'Aliya dijo: ella sabía que el hombre piadoso es el que sabe contenerse. Y eso refuta el parecer de quien pretendía que había entre los Banu Israel un hombre perverso, célebre por su perversidad, llamado Taqi: pues es una palabra falsa, sin prueba, y de las más ligeras de las palabras. Soy solo el mensajero de tu Señor: no soy un ser humano, sino un ángel que Allah me ha enviado hacia ti, para darte un hijo puro, es decir, un niño puro. ¿Cómo tendría yo un hijo, o cómo me nacería un niño, cuando no tengo marido, y no soy de las que cometen el acto infame?
El ángel respondió a su asombro por el nacimiento de un hijo de ella, en ese estado: así ha dicho tu Señor: es decir: Él ha prometido que creará de ti un hijo, aunque no estás casada, y no serás de las que se prostituyen. Y eso es fácil para Él, y fácil junto a Él: Él es capaz de lo que quiere. Y para hacer de él un signo para la gente: es decir: y para hacer de su creación, en ese estado, una prueba de la perfección de Nuestro poder sobre los géneros de creación: pues el Altísimo creó a Adam sin varón ni hembra, y creó a Hawwa de un varón sin hembra, y creó a Issa de una hembra sin varón, y creó al resto de la creación de varón y hembra. Y una misericordia de Nuestra parte: es decir: por él hacemos misericordia a los siervos, en que él los llamará hacia Allah en su primera infancia y su edad madura, en su niñez y su madurez, invitándolos a dedicar a Allah solo la adoración sin asociado, y a declararlo puro de toda compañera, de hijos, de asociados, de rivales, de contradictores y de iguales.
Y eso fue una cosa decretada: eso puede ser el término del discurso de Jibril con ella, es decir, que es una cosa que Allah ha decretado, irrevocable, predestinada y fijada. Ese es el sentido de la palabra de Muhammad ibn Ishaq, que Ibn Yarir eligió, y que nadie más transmitió. Y Allah sabe más.
Y eso fue una cosa decretada es una alusión al soplo de Jibril en ella, sobre Maryam bint Imran, la que guardó su castidad: insuflamos en ella de Nuestro espíritu. Más de uno de los antiguos ha mencionado que Jibril sopló en la abertura de su camisa, y el soplo descendió hacia su sexo, y ella concibió enseguida, como concibe la mujer en la unión con su marido.
Cuanto a quien dijo que sopló en su boca, o que el que le hablaba era el espíritu que se introdujo en ella por su boca: esa palabra contradice lo que se entiende de los contextos de ese relato en sus ocurrencias del Corán: pues ese contexto indica que el que fue enviado hacia ella es un ángel entre los ángeles, a saber, Jibril, y que solo sopló en ella, y el ángel no hizo frente a su sexo, sino que sopló en la abertura de su camisa, y el soplo descendió hacia su sexo y se deslizó en él: insuflamos en ella de Nuestro espíritu indica que el soplo se introdujo en ella, no en su boca, como fue transmitido de Ubayy ibn Ka'b, ni en su pecho, como fue transmitido por as-Suddi, con su cadena, de algunos de los Compañeros. Ella lo concibió pues. Concibió a su hijo y se retiró con él a un lugar lejano. Eso porque Maryam, cuando concibió, fue incomodada por el embarazo, y supo que mucha gente diría palabras a su respecto.
Más de uno de los antiguos ha mencionado, entre ellos Wahb ibn Munabbih, que cuando los signos del embarazo aparecieron sobre ella, el primero que se dio cuenta fue un hombre de los adoradores de los Banu Israel, Yusuf ibn Yaqub el carpintero, que era el primo materno: y se puso a asombrarse de ello fuertemente, por lo que sabía de ella: su piedad, su pureza y su adoración: y la veía a pesar de eso embarazada, sin marido. Un día le volvió la palabra en el discurso: oh Maryam, ¿puede haber una siembra sin semilla? Sí. ¿Y quién creó la primera siembra?
¿Puede haber un árbol sin agua ni lluvia? Sí. ¿Y quién creó el primer árbol? ¿Puede haber un hijo sin varón?
Sí, en verdad Allah creó a Adam sin varón ni hembra. Infórmame pues de tu historia. Allah me ha anunciado la buena nueva de una palabra de Él, cuyo nombre es el Mesías, Issa ibn Maryam, ilustre en este mundo de abajo y en el otro, y de los allegados: y hablará a la gente en la cuna y en edad madura, y de los justos. Y se transmite un relato semejante de Zakariya: que él la interrogó, y que ella le respondió de la misma manera.
Y Allah sabe más.
As-Suddi ha mencionado, con su cadena, de Compañeros, que Maryam entró un día junto a su hermana: ¿sabes que estoy embarazada? Y yo también siento que estoy embarazada? La abrazó: veo lo que está en mi vientre prosternarse ante lo que está en tu vientre, venido a confirmar una palabra de Allah. Y el sentido de la prosternación aquí es la humildad y la veneración, como la prosternación en el encuentro del saludo, como era en la ley de los que nos precedieron, y como Allah ordenó a los ángeles prosternarse ante Adam.
Malik dijo: me ha llegado que Issa ibn Maryam y Yahya ibn Zakariya eran primos por sus madres, y que sus dos embarazos fueron simultáneos: veo lo que está en mi vientre prosternarse ante lo que está en tu vientre. Veo eso como la preferencia de Issa: porque Allah el Altísimo lo hizo resucitar a los muertos, y sanar al ciego de nacimiento y al leproso. Transmitido por Ibn Abi Hatim. Maryam dijo: cuando estaba sola, me hablaba y conversaba conmigo, y cuando estaba entre la gente, glorificaba a Allah en mi vientre.
Luego aparece que lo llevó nueve meses, como las mujeres llevan y paren a término de su embarazo: pues si fuera de otra manera, eso habría sido mencionado. Y se transmite de Ibn Abbas y de Ikrima que ella lo llevó ocho meses. No hizo sino concebir y parir: lo llevó nueve horas. Lo concibió pues y se retiró con él a un lugar lejano: los dolores del parto la tomaron junto al tronco de la palmera.
Lo correcto es que cada cosa es seguida de lo que le basta, como en Su palabra: por la mañana, la tierra se vuelve verde. Luego creamos la gota de esperma en coágulo, e hicimos del coágulo una masa de carne, e hicimos de la carne huesos, y revestimos los huesos de carne, luego lo producimos en otra creación: bendito sea Allah, el mejor de los creadores. Y es conocido que entre cada estado hay cuarenta días, como está establecido en el hadiz de consenso.
Luego su historia se difundió, y se difundió entre los Banu Israel que ella estaba embarazada: y ninguna casa recibía tantas visitas como la casa de Zakariya. Y algunos herejes la acusaron de Yusuf, que adoraba con ella en la mezquita. Maryam se ocultó de ellos, se apartó de ellos y se retiró a un lugar lejano. Los dolores del parto la tomaron junto al tronco de la palmera: es decir, que los dolores la condujeron y la constriñeron hacia el tronco de la palmera: y ese tronco, según el hadiz transmitido por an-Nasa'i con una cadena sin reproche, según Anas, remontado al Profeta, y por al-Bayhaqi con una cadena que él autentificó, según Shaddad ibn Aws, remontado igualmente: es Bayt Lahm, sobre el que algunos de los reyes de los Rum edificaron luego, como lo mencionaremos: ese edificio inmenso que se ve.
Ella dijo: ¡ay de mí!, si hubiera muerto antes de esto, y hubiera estado en el olvido, totalmente olvidada: hay en ello una prueba de la licitud de desear la muerte en el momento de las pruebas: porque sabía que la gente la acusaría y no la creería, la tratarían más bien de mentirosa cuando viniera a ellos con un niño en brazos, mientras que ella estaba entre ellos de las adoradoras devotas, residentes de la mezquita, apegadas a él, en retiro espiritual en su seno, procedente de la casa de la profecía y de la piedad, sin reproche alguno. Entonces la llamó desde debajo de ella: no te aflijas. Sobre el que la llamó, desde abajo, desde el lugar más bajo, hay dos pareceres: uno de ellos es que es Jibril: es el parecer de al-'Awfi, según Ibn Abbas. E Issa solo habló ante la gente.
Igual dijeron Sa'id ibn Yubayr, y Amr ibn Maymun, y ad-Dahhak, y as-Suddi, y Qatada. Y dijeron Mujahid, y al-Hasan, e Ibn Zayd, y Sa'id ibn Yubayr: es su hijo Issa. E Ibn Yarir lo eligió. No te aflijas: tu Señor ha puesto a tus pies un arroyuelo.
Se ha dicho: es el río, y hacia ello se dirige la mayoría: ha llegado un hadiz al respecto transmitido por at-Tabarani, pero es débil: e Ibn Yarir lo eligió, y es lo correcto. Y se transmite de al-Hasan, y de ar-Rabi' ibn Anas, y de Ibn Aslam y otros que es su hijo. Y sacude hacia ti el tronco de la palmera: caerán sobre ti dátiles frescos maduros. Mencionó la comida y la bebida: come pues, bebe, y alégrate el ojo.
Luego se dijo: el tronco de la palmera estaba seco, y era una palmera en frutos. Y Allah sabe más. Y es posible que fuera una palmera, pero que no estuviera en frutos en ese momento: porque su nacimiento tuvo lugar en invierno, que no es la estación de los frutos: y eso puede entenderse de la palabra del Altísimo: caerán sobre ti dátiles frescos maduros. Amr ibn Maymun dijo: nada es mejor para las recién paridas que los dátiles y los dátiles frescos.
Luego fue recitada esta palabra.
Ali ibn al-Husayn nos transmitió: Shayban nos transmitió: Masrur ibn Sa'id at-Tamimi nos transmitió: Abd ar-Rahman ibn Amr al-Awza'i nos transmitió: de Urwa ibn Ruwaym: de Ali ibn Abi Talib: el Mensajero de Allah dijo: honrad a vuestra tía, la palmera: pues fue creada de la arcilla de la que Adam fue creado. Dijo también: alimentad a vuestras mujeres en cuarentena con dátiles frescos: y si no hay dátiles frescos, entonces dátiles: y no hay árbol más noble junto a Allah que aquel bajo el cual descendió Maryam bint Imran. Igual lo transmitió Abu Ya'la en su Musnad: de Shayban ibn Farruj: de Masruq ibn Sa'id: Masrur ibn Sa'id at-Tamimi. Ibn 'Adi transmitió ese hadiz de él, de al-Awza'i: y es reputado por hadices reprobables, y no he oído hablar de él sino en ese hadiz: transmite de al-Awza'i las innumerables que no está permitido invocar.
Así pues: y si ves a algún ser humano, di: he hecho voto de un ayuno al Misericordioso: no hablaré hoy a ningún ser humano: eso forma parte del término del discurso de quien la llamó desde debajo de ella. Come pues, bebe, y alégrate el ojo: y si ves a algún ser humano: es decir: si ves a alguien de la gente, dile: he hecho voto de un ayuno al Misericordioso: es decir, un silencio. Y el ayuno de su ley comprendía la abstinencia de palabra y de comida: es el parecer de Qatada, y de as-Suddi, y de Ibn Aslam. No hablaré hoy a ningún ser humano: cuanto a nuestra ley, es censurable para el que ayuna guardar silencio un día entero.
Ella vino pues a su pueblo, llevándolo. Dijeron: oh Maryam, has venido con algo abominable. Oh hermana de Harun: tu padre no era un hombre de mal, y tu madre no era una prostituta. Muchos de los antiguos, que transmiten de la gente del Libro, han mencionado que, cuando notaron su ausencia entre ellos, partieron a su búsqueda, y pasaron ante su lugar, con las luces a su alrededor: y cuando la encontraron y vieron con ella a su niño: oh Maryam, has venido con algo abominable, es decir un asunto grande y reprobable. Y su dicho merece examen, tanto más que se trata de palabras cuyo comienzo refuta el fin: porque la evidencia del contexto coránico indica que ella lo llevó ella misma, y vino a su pueblo llevándolo: y eso después de haberse levantado de sus cuarentena tras cuarenta días.
El asunto es que, cuando la vieron llevando consigo a su hijo, dijeron: oh Maryam, has venido con algo abominable: y la friya es el acto reprobable y grande entre los actos y las palabras. Oh hermana de Harun: se ha dicho que la compararon con una adoradora de su época a la que ella igualaba en adoración, y que se llamaba Harun. La compararon con un hombre vicioso de su época llamado Harun: es el parecer de Sa'id ibn Yubayr. Quisieron decir por Harun el hermano de Musa, y la compararon con él en la adoración.
Muhammad ibn Ka'b al-Qurazi se equivocó pretendiendo que ella era hermana de Musa y de Harun por sangre: pues entre ellos hay larguísimas épocas que hasta el más ignorante de los sabios no sabría desconocer, lo que refuta esa palabra odiosa: y es como si la Torá lo hubiera engañado, donde se dice que Maryam, hermana de Musa y de Harun, tocó el tamboril el día en que Allah salvó a Musa y su pueblo, y ahogó a Faraón y su pueblo: creyó pues que esta era aquella: y eso es de lo más falso y contradictorio con el hadiz auténtico, así como con el texto del Corán, como hemos establecido largamente en el Tafsir: a Allah la alabanza y la gracia. Ha llegado el hadiz auténtico indicando que ella tenía un hermano llamado Harun: y nada, en el relato de su nacimiento y de la consagración por su madre, indica que ella no tuviera otro hermano que él. Y Allah sabe más.
Abd Allah ibn Idris nos transmitió: oí a mi padre mencionarlo: de Simak: de Alqama ibn Wa'il: de al-Mughira ibn Shu'ba: el Mensajero de Allah me envió: veis lo que leéis: oh hermana de Harun, y que Musa fue mucho antes de Issa de tantas y tantas. Volví pues, y transmití eso al Mensajero de Allah, que dijo: ¿no les has dicho que se nombraban según los profetas y los justos que los precedieron? Igual lo transmitieron Muslim, y an-Nasa'i, y at-Tirmidhi, del hadiz de Abd Allah ibn Idris: hadiz bueno y auténtico, raro, que solo conocemos de él. ¿No les has dicho que se nombraban según sus justos y sus profetas? Y Qatada y otros han mencionado que se nombraban a menudo según Harun: él asistió a algunos de sus funerales, y vio una gran multitud de gente llamada Harun: cuarenta mil. Y Allah sabe más.
Oh hermana de Harun: y el hadiz indica que ella tenía un hermano por sangre llamado Harun. Tu padre no era un hombre de mal, y tu madre no era una prostituta: es decir: no eres de esa casa cuyo carácter es ese, ni de su afecto: ni tu hermano, ni tu madre, ni tu padre. La acusaron pues de la infamia mayor, y la trataron de la desgracia de las desgracias. Ibn Yarir mencionó en su Tafsir que sospecharon de Zakariya al respecto, y quisieron matarlo: huyó ante ellos, lo alcanzaron: un árbol se hendió para él y entró en él, e Iblis asió el borde de su vestido y lo desgarraron con él, como ya hemos dicho.
Entre los hipócritas, hay quienes la acusaron del hijo del primo materno, Yusuf ibn Yaqub el carpintero. Cuando la situación se volvió estrecha, el campo apretado y la palabra imposible, la confianza en el Eterno creció: dirígete a él, háblale: pues vuestra respuesta está sobre él, y lo que buscáis de palabra está junto a él. ¿Cómo hablaríamos a un lactante en la cuna? Es decir: ¿cómo nos esquivas volviendo la respuesta hacia un lactante que no entiende el discurso, que es todavía un lactante en su cuna, sin distinguir lo puro de su espuma?
Eso no es de tu parte sino burla e ironía, desprecio y menosprecio: puesto que no nos respondes con una palabra articulada, sino que nos esquivas volviendo la respuesta hacia el que estaba en la cuna, un lactante. Entonces dijo: soy el siervo de Allah: Él me ha dado la Escritura, y me ha hecho profeta: y me ha bendecido dondequiera que esté: y me ha recomendado la oración y el zakat mientras viva. Es la primera palabra que Issa ibn Maryam pronunció: lo primero que dijo fue: soy el siervo de Allah. Reconoció ante su Señor el Altísimo la servidumbre, y que Allah es su Señor: declaró pues a Allah puro de la palabra de los injustos que pretenden que él es el hijo de Allah: él es Su siervo y Su mensajero, y el hijo de Su sierva.
Luego disculpó a su madre de lo que los ignorantes le imputaron, calumniándola y tratándola de adúltera: Él me ha dado la Escritura, y me ha hecho profeta: pues Allah no da la profecía a quien es como pretenden: que Allah los maldiga y los haga feos: y en razón de su incredulidad y su palabra sobre Maryam, una calumnia inmensa: habría concebido del adulterio en tiempo de reglas: que Allah los maldiga. Allah la disculpó pues de eso, informó que era veraz, e hizo de su hijo un profeta enviado, uno de los cinco grandes dotados de resolución. Y me ha bendecido dondequiera que esté: eso porque dondequiera que estuviera, llamaba a adorar a Allah solo, sin asociado, y declaraba Su gloria de todo defecto y carencia: asociación de una compañera y de un hijo: muy por encima y muy santo sea Él.
Y me ha recomendado la oración y el zakat mientras viva: es la función de los siervos: cumplir el derecho del Eterno, el Digno de alabanza: por la oración, y la beneficencia hacia la criatura por el zakat: que comprende la purificación de las almas de los vicios, y la purificación de los bienes abundantes por la donación a los necesitados, de toda clase, la hospitalidad a los huéspedes, los gastos para las esposas, los esclavos, los parientes, y el resto de las obediencias y las formas de piedad. Y la bondad con mi madre, y no me ha hecho un tirano desgraciado: es decir: y me ha hecho buen hijo con mi madre: y eso porque su derecho sobre él fue afirmado, en razón de la unicidad de su lado: pues no tiene padre fuera de ella. Gloria pues a Aquel que creó a la criatura, le dio forma, y dio a cada alma su guía. No soy rudo ni grosero: no saldría de mí palabra ni acción contraria al orden de Allah y a Su obediencia.
Y la salud sobre mí el día en que nací, el día en que moriré, y el día en que seré resucitado viviente: esos son los tres momentos cuyo discurso fue adelantado en el relato de Yahya ibn Zakariya. Luego, cuando el Altísimo mencionó su historia claramente, expuso su asunto, lo aclaró y lo desarrolló: tal es Issa ibn Maryam: palabra de verdad, sobre la que dudan. No conviene a Allah darse un hijo: gloria a Él: cuando decreta una cosa, solo le dice: sé: y es: igual que dijo tras la mención de su historia: tal es, te lo recitamos: versículos, y del Recuerdo lleno de sabiduría.
En verdad, Allah es mi Señor y vuestro Señor: adoradle pues: esta es una vía recta: luego los partidos discreparon entre ellos: ¡ay pues de los que fueron incrédulos, a la vista de un día terrible! No conviene a Allah darse un hijo: gloria a Él: cuando decreta una cosa, solo le dice: sé: y es: igual que dijo el Altísimo tras la mención de su historia: tal es Issa ibn Maryam, te lo recitamos de verdad.
« Ciertamente, el ejemplo de Jesús es para Al-lah como el de Adán, a quien creó a partir del polvo y le dijo «sé», y fue. Esta es la verdad procedente de tu Señor; no seas, pues, de los que dudan (sobre ella). Y si (quienes rechazan la verdad) te discuten sobre (Jesús) tras el conocimiento que has recibido, diles: «¡Venid! Llamemos a nuestros hijos y a los vuestros, a nuestras mujeres y a las vuestras, y (estemos presentes) todos nosotros. Después recemos con sinceridad invocando a Al-lah para que expulse de Su misericordia a quienes mientan».
Esto es, ciertamente, un relato verídico. Y no hay otra divinidad que merezca ser adorada excepto Al-lah. Y Él es el Poderoso, el Sabio. »
Por eso, cuando vino la delegación de Nayrán, y contaba sesenta jinetes, de los que el asunto se reducía a catorce, y el asunto de todos a tres, que eran sus nobles y sus jefes: al-'Aqib, y as-Sayyid, y Abu Haritha ibn 'Alqama: se pusieron a disputar sobre el Mesías. Allah reveló pues el comienzo de la sura Al 'Imran a ese respecto, expuso el asunto del Mesías, el comienzo de su creación y el de la creación de su madre antes de él, y ordenó a Su mensajero desafiarlos en mubahala si no respondían a su llamada y no lo seguían. Cuando vieron sus ojos y sus oídos, se desinflaron, se abstuvieron de la mubahala, y se volvieron hacia el acuerdo y la paz. Su portavoz dijo: oh asamblea de los cristianos, sabéis que Muhammad es un profeta enviado, y que ha venido a vosotros con la exposición de la historia de vuestro compañero, y sabéis que ningún pueblo ha desafiado jamás por la maldición a un profeta: queda el grande de entre ellos, y el pequeño no nace: y habrá allí exterminio para vosotros, si lo hacéis.
Si pues os obstináis en vuestra religión y en la posición que tenéis sobre vuestro compañero, entonces dejad a ese hombre y volved a vuestro país. Lo pidieron eso al Mensajero de Allah, y le rogaron que les impusiera la jizya, y que enviara con ellos un hombre de confianza: les envió a Abu Ubayda ibn al-Yarrah. Hemos expuesto eso en el Tafsir de Al 'Imran, y el desarrollo de ese asunto vendrá en la sira profética de este libro, si Allah el Altísimo quiere: en Él está la confianza.
El asunto es que Allah el Altísimo, cuando expuso el asunto del Mesías: tal es Issa ibn Maryam: palabra de verdad, sobre la que dudan: es decir, que él es un siervo creado de una mujer entre los siervos de Allah. No conviene a Allah darse un hijo: gloria a Él: cuando decreta una cosa, solo le dice: sé: y es: es decir, que nada Lo hace fracasar, ni Lo agobia ni Lo fatiga: Él es el Capaz, el Agente según lo que quiere: Su orden, cuando quiere una cosa, es solo decirle: sé: y es. Y: menciona, en la Escritura, a Musa: fue verdaderamente elegido: y era un mensajero, un profeta: eso forma parte del término del discurso de Issa a ellos en la cuna: les informó que Allah es su Señor y su Señor, su divinidad y su divinidad, y que eso es la vía recta.
Luego los partidos discreparon entre ellos: ¡ay pues de los que fueron incrédulos, a la vista de un día terrible!: es decir: la gente de esa época discrepó, y los que vinieron después de ellos, a su respecto: él es el hijo de un adulterio. Y perseveraron en su incredulidad y su obstinación: él es Allah. Él es el hijo de Allah.
Él es el siervo de Allah y Su mensajero, y el hijo de Su sierva, y Su palabra que Él lanzó hacia Maryam, y un espíritu de Él. Estos son los salvados, los retribuidos, los sostenidos y los auxiliados: y quien contradiga uno solo de esos atributos es de los incrédulos, de los injustos, de los extraviados y de los ignorantes: y el Eterno, el Inmenso, el Sabio, el Omnisciente los ha amenazado: ¡ay pues de los que fueron incrédulos, a la vista de un día terrible!
Sadaqa ibn al-Fadl nos transmitió: al-Walid nos informó: al-Awza'i nos transmitió: Umayr ibn Hani' me transmitió: Yunada ibn Abi Umayya me transmitió: de Ubada ibn as-Samit, que dice: quien atestigua que no hay divinidad sino Allah, solo, sin asociado, y que Muhammad es Su siervo y Su mensajero, y que Issa es el siervo de Allah y Su mensajero, y Su palabra que Él lanzó hacia Maryam y un espíritu de Él, y que el Paraíso es verdad y el Fuego verdad: Allah lo hará entrar al Paraíso por una de las ocho puertas que quiera. Y Muslim lo transmitió: de Dawud ibn Rashid: de al-Walid: de Ibn Yabir, con ese texto, y por otra vía de al-Awza'i con ese texto.
« Y dicen (algunos): «El Clemente ha tomado para Sí un hijo». En verdad, habéis dicho algo gravísimo. A punto han estado los cielos de rasgarse, la tierra de abrirse y las montañas de derrumbarse por atribuirle un hijo al Clemente, cuando no es propio (de Su grandeza) tomar un hijo para Sí. Todos los que se encuentran en los cielos (los ángeles) y en la tierra (los hombres y los yinn) comparecerán ante el Clemente como siervos Suyos. Y, ciertamente, Él conoce a cada uno de ellos y lleva la cuenta de todos. Y todos se presentarán ante Él el Día de la Resurrección solos (sin riquezas ni hijos que los apoyen). »
Se vuelve claro que el Altísimo, el hijo no Le conviene: porque Él es el creador de toda cosa y Su propietario, y toda cosa es pobre ante Él, sometida y humillada junto a Él, y todos los habitantes de los cielos y de la tierra son Sus siervos, y Él es su Señor: no hay divinidad sino Él, ni Señor fuera de Él. Y hicieron de los yinn asociados de Allah, mientras que Él los creó, y Le forjaron hijos e hijas, sin saber: gloria a Él, y que sea muy por encima de lo que describen. Creador de los cielos y de la tierra: ¿cómo tendría un hijo, cuando no tiene compañera? Él creó toda cosa, y sabe toda cosa. Tal es Allah, vuestro Señor: no hay divinidad sino Él: creador de toda cosa: adoradle pues: Él es garante de toda cosa. Las miradas no pueden alcanzarlo, mientras que Él alcanza las miradas: Él es el Sutil, el Informado.
Se vuelve claro que Él es el creador de toda cosa: ¿cómo tendría un hijo? Y el hijo no viene sino de dos seres proporcionados: y Allah el Altísimo no tiene semejante, ni parecido, ni igual, ni compañera: no tiene pues hijo.
« Di (¡oh, Muhammad!): «Él es Al-lah, el único (Señor de toda la creación y el único que merece ser adorado); »Al-lah, el Eterno. »No ha engendrado ningún hijo ni ha sido engendrado. »Y no hay nada ni nadie que se asemeje a Él». »
Está pues establecido que Él no tiene semejante en Su esencia, ni en Sus atributos, ni en Sus actos: el Inaccesible, a saber, el Señor que ha alcanzado la perfección en Su saber, Su sabiduría, Su misericordia y todos Sus atributos: no ha engendrado, ni ha sido engendrado de cosa alguna antes de Él, y no tiene igual, ni equivalente, ni semejante: negó pues el semejante, el igual y el equivalente, y así queda excluido que tenga un hijo, puesto que el hijo solo viene de dos seres iguales o próximos: y Allah esté muy por encima de eso, muy alto.
Y es muy santo: oh gente del Libro, no excedáis los límites en vuestra religión, y no digáis sobre Allah sino la verdad. El Mesías, Issa ibn Maryam, no es sino el mensajero de Allah: y Su palabra que Él lanzó hacia Maryam, y un espíritu de Él. Creéd pues en Allah y en Sus mensajeros: y no digáis: tres: deteneos: mejor para vosotros: Allah es solo una divinidad única: gloria a Él: que tenga un hijo! De Él es lo que está en los cielos y lo que está en la tierra: y Allah basta como garante.
« El Mesías no encuentra indigno ser un siervo de Al-lah, como tampoco menosprecian serlo los ángeles allegados a Él. Y todos aquellos que menosprecien adorar a Al-lah y se muestren altivos serán reunidos para comparecer ante Él (el Día de la Resurrección). Quienes crean y obren rectamente recibirán la recompensa de Al-lah y Él los agraciará todavía más. Pero quienes desdeñen ser siervos de Al-lah y se muestren altivos recibirán un castigo doloroso y no hallarán quien los proteja o auxilie fuera de Al-lah. »
El Altísimo prohíbe a la gente del Libro, y a quien les se parezca, el exceso y la adulación en la religión, que es el sobrepaso del límite: los cristianos, que Allah los maldiga, hicieron exceso y adulación sobre el Mesías hasta sobrepasar el límite: les incumbía creer que él es el siervo de Allah y Su mensajero, y el hijo de Su sierva virgen y pura, que guardó su castidad: Allah envió pues al ángel Jibril hacia ella, que sopló en ella, por orden de Allah, un soplo del que concibió a su hijo Issa: y lo que le llegó del ángel es el espíritu, atribuido a Allah en una atribución de honor y nobleza: y él es creado entre las criaturas de Allah el Altísimo, como la casa de Allah, y la camella de Allah, y el siervo de Allah.
El espíritu de Allah le fue atribuido en honor y nobleza, e Issa fue llamado por él: porque fue por él, sin padre: y él es también la palabra por la cual fue creado, y gracias a la cual existió: en verdad, la parábola de Issa junto a Allah es como la de Adam: lo creó de polvo: luego le dijo: sé: y fue. Y: dijeron: Allah se ha dado un hijo: gloria a Él: más bien: de Él es lo que está en los cielos y en la tierra: todos Le son devotos. Creador de los cielos y de la tierra: y cuando decreta una cosa, solo le dice: sé: y es. Y los judíos dijeron: 'Uzayr es el hijo de Allah, y los cristianos dijeron: el Mesías es el hijo de Allah: ese es su dicho por sus bocas: imitan el dicho de los que fueron incrédulos antes de ellos: que Allah los combata: cómo están desviados.
El Altísimo informó que los judíos y los cristianos, sobre ellos la maldición de Allah, cada uno de los dos grupos pretendió sobre Allah una desmesura, y sostuvo que Él tiene un hijo: Allah esté muy por encima de lo que dicen, muy alto: e informó que no tienen ningún fundamento en lo que pretenden, ni en lo que improvisan, sino la simple palabra y la imitación de los que los precedieron en esa palabra extraviada: sus corazones se parecen. Cuanto a los filósofos, que Allah los maldiga, pretendieron que el intelecto primero emana de la existencia necesaria, que llaman la causa de las causas y el principio primero: y que del intelecto primero emana un segundo intelecto, y un alma, y una esfera: luego del segundo igualmente, hasta que los intelectos alcancen diez, las almas nueve, y las esferas nueve: según consideraciones falsas que mencionaron, y elecciones pastosas que avanzaron: y para desarrollar el discurso con ellos y mostrar su ignorancia y la debilidad de su entendimiento, hay otro lugar.
E igualmente los grupos de los asociadores de los árabes: pretendieron, por su ignorancia, que los ángeles son las hijas de Allah, y que Él se había aliado por matrimonio con las mujeres del yinn, y que los ángeles nacieron de ambos: Allah esté muy por encima de lo que dicen. E hicieron de los ángeles, que son los siervos del Misericordioso, hembras: asistieron a su creación: su testimonio será escrito, y serán interrogados.
Y: dijeron: el Misericordioso se ha dado un hijo: gloria a Él: más bien: son siervos honrados: no Le antecipan en la palabra, y actúan según Su orden. Sabe lo que tienen delante y detrás de ellos, y no interceden sino por quien Él acepta, y tiemblan de Su temor. Y quienquiera de ellos que diga: yo soy una divinidad fuera de Él: lo retribuiremos con el Infierno: así retribuimos a los injustos. Y el Altísimo dijo al comienzo de la sura al-Kahf: alabanza a Allah, que hizo descender sobre Su siervo el Libro, y no hizo en él tortuosidad: firme, para advertir de Su parte una violencia severa, y anunciar la buena nueva a los creyentes que hacen las buenas obras de que hay para ellos una bella recompensa: donde permanecerán eternamente: y advertir a los que dijeron: Allah se ha dado un hijo. No tienen al respecto ningún saber, ni ellos, ni sus padres: qué palabra enorme sale de sus bocas: no dicen sino mentira.
Dijeron: Allah se ha dado un hijo: gloria a Él: Él es el Suficiente: de Él es lo que está en los cielos y en la tierra. No tenéis prueba al respecto: ¿decís sobre Allah lo que no sabéis? Di: en verdad, los que forjan la mentira contra Allah no triunfarán: disfrute en este mundo: luego hacia Nosotros es su retorno: luego les haremos gustar el castigo severo, en razón de su incredulidad.
Estos versículos mecanos nobles abarcan la respuesta a todas las sectas de los incrédulos: de los filósofos, de los asociadores de los árabes, de los judíos y de los cristianos, que pretendieron, sin saber, que Allah tiene un hijo: gloria a Él, y que esté muy por encima de lo que dicen los injustos transgresores, muy alto.
Los cristianos, sobre ellos la maldición de Allah, siendo los más visibles de esa palabra, persistiendo hasta el día de la Resurrección, fueron mucho mencionados en el Corán: para responderles, mostrar su contradicción, la debilidad de su saber y la abundancia de su ignorancia. Y sus palabras sobre su incredulidad se multiplicaron: porque lo falso es rastreado, divergente y contradictorio, mientras que la verdad no diverge ni vacila: y si venía de fuera de Allah, encontrarían en él una divergencia abundante. Aparece pues que la verdad se unifica y concuerda, y lo falso diverge y vacila. Un grupo de sus extraviados e ignorantes sostuvo que el Mesías es Allah: Allah esté muy alto. Él es el hijo de Allah: Allah sea noble. Él es el tercero de tres: Allah sea elevado. Allah el Altísimo dijo al comienzo de la sura al-Mayida:
« Ciertamente, quienes dicen que Al-lah es el Mesías, hijo de María, niegan la verdad y han caído en la incredulidad. Diles (¡oh, Muhammad!): «¿Quién podría evitar que Al-lah acabara con la vida del Mesías, hijo de María, de su madre y de todos los habitantes de la tierra si así Él lo quisiera?» Y (solamente) a Al-lah pertenece el dominio de los cielos y de la tierra y de lo que hay entre ellos. Él crea que lo que quiere y es Todopoderoso. »
El Altísimo informó de su incredulidad y su ignorancia, y mostró que Él es el Creador capaz de toda cosa, que dispone de toda cosa, y que Él es el Señor de toda cosa, su Rey y su divinidad. Ciertamente son incrédulos los que dicen: en verdad, Allah es el Mesías, ibn Maryam. Y el Mesías dijo: oh Banu Israel, adorad a Allah, mi Señor y vuestro Señor: en verdad, quien dé a Allah un asociado, Allah le prohíbe el Paraíso, y su refugio será el Fuego: y los injustos no tienen auxiliadores. Ciertamente son incrédulos los que dicen: en verdad, Allah es el tercero de tres: cuando no hay divinidad sino una divinidad única: y si no cesan en lo que dicen, un castigo doloroso alcanzará a los de entre ellos que fueron incrédulos.
¿No volverán pues hacia Allah, y no pedirán perdón a Él? Allah es el Gran Perdonador, el Misericordioso. El Mesías, ibn Maryam, no es sino un mensajero: mensajeros pasaron antes de él: y su madre fue una veraz: ambos comían de la comida: mira cómo les mostramos claramente los signos, luego mira cómo están desviados.
El Altísimo los juzgó incrédulos según la ley y el decreto, e informó que eso emanaba de ellos, mientras que el mensajero hacia ellos, a saber, Issa ibn Maryam, les había mostrado que él es un siervo mantenido, creado, formado en el seno, que llama a adorar a Allah solo, sin asociado, y los amenazó por lo contrario de eso con el Fuego, la falta de éxito en la morada de la residencia, el envilecimiento en la otra morada, la humillación y la vergüenza: en verdad, quien dé a Allah un asociado, Allah le prohíbe el Paraíso, y su refugio será el Fuego: y los injustos no tienen auxiliadores. Luego dijo: ciertamente son incrédulos los que dicen: en verdad, Allah es el tercero de tres: cuando no hay divinidad sino una divinidad única.
Ibn Yarir y otros dijeron: lo que eso busca es su dicho sobre las tres hipóstasis: la hipóstasis del Padre, la hipóstasis del Hijo, y la hipóstasis de la palabra emanada del Padre hacia el Hijo, según sus divergencias entre la secta melkita, es decir, melquita, y los jacobitas y los nestorianos, sobre ellos la maldición de Allah: mostraremos la manera de sus divergencias al respecto, y sus tres concilios en la época de Qustantin ibn Qastas, que fue trescientos años después del Mesías, y trescientos años antes de la misión de Muhammad. Y: cuando no hay divinidad sino una divinidad única: es decir: no hay divinidad sino Allah solo, sin asociado, sin semejante, sin igual y sin compañera, sin hijo. Y si no cesan en lo que dicen, un castigo doloroso alcanzará a los de entre ellos que fueron incrédulos. Luego los llamó, por Su misericordia y Su dulzura, al arrepentimiento y a la petición de perdón de esos asuntos graves e inmensos que merecen el Fuego: ¿no volverán pues hacia Allah, y no pedirán perdón a Él?
Allah es el Gran Perdonador, el Misericordioso. Luego expuso el estado del Mesías y de su madre: que él es un siervo, un mensajero, y que su madre es una veraz, es decir, que ella no es prostituta, como dicen los judíos, que Allah los maldiga: y hay en ello una prueba de que ella no es profetisa, como pretendió un grupo de nuestros sabios. Ambos comían de la comida: alusión a su salida, ambos, como sale el resto de la gente: y quien esté en ese rango, ¿cómo sería una divinidad? Allah esté muy por encima de su dicho y su ignorancia, muy alto.
Lo que busca Su palabra: ciertamente son incrédulos los que dicen: en verdad, Allah es el tercero de tres, es su pretensión sobre Issa y su madre, que ambas son dos divinidades con Allah: como lo mostró el Altísimo al juzgar su incredulidad por Su palabra al final de esa noble sura:
« Y Al-lah dirá (a Jesús el Día de la Resurrección): «Jesús, hijo de María, ¿dijiste tú a la gente que te tomaran a ti y a tu madre por divinidades en vez de a Mí?». (Jesús) dirá: «¡Gloria a ti! ¿Cómo iba a decir algo que no tengo derecho (a decir)? Si lo hubiera dicho, Tú lo sabrías. Tú sabes lo que hay en mí mientras que yo no sé lo que hay en Ti; Tú eres el conocedor absoluto de todas las cosas.
»Solo les dije lo que Tú me ordenaste decir: “Adorad (solamente) a Al-lah, mi Señor y vuestro Señor”. Y fui su testigo mientras permanecí entre ellos; mas, cuando me ascendiste a ti, fuiste Tú Quien los supervisó; y Tú eres testigo de todas las cosas. »Si los castigas, son tus siervos; y si los perdonas, Tú eres el Poderoso, el Sabio». »
El Altísimo informa que interrogará a Issa ibn Maryam el día de la Resurrección, en manera de honrarlo, y de burlar y reprochar a Sus adoradores, los que mintieron sobre él, forjaron, y pretenden que él es el hijo de Allah, o que él es Allah, o que Él es Su asociado: Allah esté muy por encima de lo que dicen. Lo interrogará pues, aunque sabe que no hay nada de eso: ¿eres tú quien dijo a la gente: tomadme, a mi madre y a mí, por dos divinidades fuera de Allah? Dirá: gloria a Ti: es decir: Tú estás demasiado por encima de tener un asociado: eso, nadie más que Tú lo merece. Si lo hubiera dicho, Tú lo habrías sabido: Tú sabes lo que hay en mí, y yo no sé lo que hay en Ti: en verdad, Tú eres el Gran Conocedor de los ocultos: y eso es una gran cortesía en la interrogación y la respuesta.
No les dije sino lo que me ordenabas, cuando me enviaste hacia ellos y revelaste sobre mí el Libro que se recitaba a ellos: adorad a Allah, mi Señor y vuestro Señor: es decir: mi creador y vuestro creador, mi proveedor y vuestro proveedor. Me elevaste hacia Ti cuando quisieron matarme y crucificarme: Tuvo piedad de mí y me salvaste de ellos, y arrojaste mi imagen sobre uno de ellos, hasta que se vengaran de él. Cuando eso fue, Tú fuiste Tú su observador: y Tú eres testigo de toda cosa. Luego dijo, en manera de remisión al Señor: si Tú los castigas, ellos son Tus siervos: es decir: y lo merecen.
Y si Tú les perdonas, en verdad Tú eres el Eterno, el Sabio: y esa remisión y ese envío a la voluntad, con la condición, no exigen que eso ocurra: en verdad, Tú eres el Eterno, el Sabio, el Gran Perdonador, el Misericordioso.
Hemos mencionado en el Tafsir lo que transmitió el imam Ahmad, según Abu Dharr: que el Mensajero de Allah dijo: si Tú los castigas, ellos son Tus siervos: y si Tú les perdonas, en verdad Tú eres el Eterno, el Sabio: y dijo: he pedido a mi Señor la intercesión por mi comunidad, y Él me la concedió: será alcanzada, si Allah quiere. Y: no creamos el cielo, la tierra y lo que está entre ambos por juego: si hubiéramos querido tomar una distracción, la habríamos tomado de Nuestra parte: si fuéramos agentes. Más bien: lanzamos lo verdadero contra lo falso: lo quebranta: y he aquí que está aniquilado: ¡ay de vosotros por lo que describís! Y de Él es quien está en los cielos y en la tierra: y los que están junto a Él no se ensobrebecen de adorarlo, y no se cansan: Le glorifican noche y día, sin flaquear.
Si Allah hubiera querido darse un hijo, habría elegido de lo que crea lo que quiere: gloria a Él: Él es Allah, el Único, el Dominador. Creó los cielos y la tierra en verdad: envuelve la noche sobre el día, y envuelve el día sobre la noche: y sometió al sol y a la luna: cada uno corre hacia un plazo nombrado: ¿no es Él el Eterno, el Gran Perdonador? Di: si el Misericordioso tuviera un hijo, yo sería el primero de los adoradores. Gloria al Señor de los cielos y de la tierra, Señor del Trono, por encima de lo que describen.
Y: di: alabanza a Allah, que no se ha dado hijo, y no tiene asociado en la realeza, y no tiene aliado de humillación: y celebra Su grandeza con grandeza. Di: Él es Allah, el Único: Allah, el Inaccesible: no ha engendrado, ni ha sido engendrado: y nadie es Su igual. Y está establecido en el hadiz, según el Mensajero de Allah, que dijo: Allah el Altísimo dice: el hijo de Adam Me ha insultado, cuando eso no le es debido: pretende que Yo tengo un hijo, cuando Yo soy el Único, el Inaccesible, que no he engendrado, ni he sido engendrado, y no tengo igual. Y hay en el Sahih igualmente, según el Mensajero de Allah: nadie es más paciente que Allah ante el mal que oye: Le dan un hijo, mientras que Él los provee y los sana.
Más está establecido en el Sahih igualmente, según el Mensajero de Allah: en verdad, Allah deja correr al injusto: y he aquí la sorpresa de tu Señor cuando sorprende a las ciudades injustas: en verdad, Su sorpresa es dolorosa, severa. Y cuántas ciudades dejamos correr mientras eran injustas, luego las sorprendimos: y hacia Nosotros es el retorno. Los dejaremos gozar un poco: luego los constreñiremos a un castigo rudo. Di: en verdad, los que forjan la mentira contra Allah no triunfarán: disfrute en este mundo: luego hacia Nosotros es su retorno: luego les haremos gustar el castigo severo, en razón de su incredulidad.
Deja pues a los incrédulos: dales un respiro lento.
Origen de Issa ibn Maryam, y exposición del comienzo de la revelación hacia él de parte de Allah el Altísimo.
Ya se ha dicho que nació en Bayt Lahm, cerca de Bayt al-Maqdis: y Wahb ibn Munabbih sostuvo que nació en Egipto, y que Maryam viajó, ella y Yusuf ibn Yaqub el carpintero, montando una burra. No hay nada entre ellos y la acusación infame: y eso no se sostiene: y el hadiz mencionado arriba es una prueba de que su nacimiento fue en Bayt Lahm, como hemos dicho: y lo que lo contradiga es falso.
Wahb ibn Munabbih mencionó que, cuando nació, los ídolos cayeron ese día en los orientes de la tierra y sus occidentes, y que los diablos fueron turbados por ello, hasta que Iblis el grande les reveló el asunto de Issa: lo encontraron en el regazo de su madre, con los ángeles que lo cercaban: y que una gran estrella apareció en el cielo, y que el rey de los persas se asustó de su aparición, e interrogó a los adivinos al respecto: le respondieron que era el nacimiento de un grande sobre la tierra. Envió pues sus mensajeros, con oro, mirra e incienso, como regalo para Issa. Cuando llegaron a Siria, el rey de esta los interrogó sobre lo que los traía: se lo relataron: preguntó sobre la época: pues es en esta que nació Issa ibn Maryam en Bayt al-Maqdis, y su asunto se difundió a causa de su discurso en la cuna. Los envió pues hacia él con lo que tenían, y envió con ellos a alguien para reconocérselo, a fin de lograr matarlo cuando se hubieran alejado.
Cuando llegaron junto a Maryam con los regalos, y se fueron, el que había sido enviado dijo: en verdad, los mensajeros del rey de Siria no han venido sino para matar a tu hijo. Ella lo llevó pues, y partió con él hacia Egipto, y allí residió hasta que su edad alcanzó los doce años, y aparecieron de él milagros y prodigios en su primera infancia. Ella mencionó entre ellos que el señor terrenal junto al que residieron perdió un bien de su casa: y su casa solo era habitada por los pobres, los débiles y los necesitados: no supo quién lo había tomado, y eso pesó sobre Maryam, y fue penoso para la gente y para el dueño de la casa, y su asunto los fatigó. Cuando Issa vio eso, se dirigió a un hombre ciego, y a otro paralítico, de entre los que frecuentaban el lugar: lleva a este paralítico, y levántalo.
No puedo hacer eso. Sí, igual que hicisteis, tú y él, cuando tomasteis ese bien de esta cueva de la casa. Cuando dijo eso, confirmaron su palabra, y volvieron con el bien: Issa se hizo grande a los ojos de la gente, aunque era muy pequeño.
Entre eso también: el hijo del señor terrenal preparó una hospitalidad para la gente en razón de la pureza de sus hijos. Cuando la gente se reunió y él los alimentó, quiso luego darles una bebida: quería decir vino, como lo hacían en esa época: no encontró nada en sus tinajas. Eso le fue penoso: y cuando Issa vio eso de él, se levantó y se puso a pasar ante esas tinajas, su mano pasando sobre sus aberturas: y no lo hacía sobre ninguna tinaja sin que se llenara de una bebida de las mejores bebidas. La gente se asombró mucho de ello, lo magnificó, y le ofreció, a él y a su madre, un bien abundante: lo rechazaron, y partieron hacia Bayt al-Maqdis. Y Allah sabe más.
Uthman ibn as-Saji y otros nos informaron: de Musa ibn Wardan: de Abu Nadra: de Abu Sa'id: y de Majul: la primera vez que Allah desató la lengua de Issa ibn Maryam, tras el discurso que pronunció niño, glorificó a Allah con una glorificación cuyos oídos jamás habían oído semejante: Allah, Tú eres el Próximo en Tu altura, el Elevado en Tu cercanía, el Elevado sobre toda cosa de Tu creación: Tú eres Quien ha creado siete cielos en el aire con Tus palabras, bóvedas armoniosas: los vi cuando eran humo de Tu fisura: vinieron dóciles a Tu orden, y están allí Tus ángeles que glorifican Tu santidad por Tu santificación: y pusiste allí una luz sobre la negrura de las tinieblas, y un resplandor de la luz del sol de día: y pusiste allí el trueno que glorifica con la alabanza: por Tu nobleza, disipa la luz de Tus tinieblas: y pusiste allí lámparas gracias a las cuales se orienta en las tinieblas el extraviado: bendito seas, oh Allah, en lo que desplegaste de Tus cielos, y en lo que allanaste de Tu tierra: la allanaste sobre el agua: la hiciste firme sobre la corriente de la ola profunda: la sometiste como se sometió el agua purificante: su duro se ablandó a Tu obediencia, y su asunto se moderó a Tu orden, y sus olas se sometieron a Tu nobleza:
Hiciste brotar en ella, tras los mares, los ríos, y tras los ríos, los pequeños canales, y tras los canales las fuentes de los pozos abundantes: luego hiciste salir de ella los ríos, los árboles y los frutos: luego pusiste sobre su espalda las montañas: las fijaste como estacas sobre el lomo del agua: sus piedras y sus rocas obedecieron: bendito seas, oh Allah: ¿quién alcanza, por su descripción, Tu descripción? ¿O quién alcanza, por su cualidad, Tu cualidad?
Despliegas la nube, y desatas las anclas, y juzgas lo verdadero: y Tú eres el mejor de los jueces: no hay divinidad sino Tú: gloria a Tí: has ordenado que Te pidamos perdón de todo pecado: no hay divinidad sino Tú: gloria a Tí: has velado los cielos a la gente: no hay divinidad sino Tú: gloria a Tí: no Te teme entre Tus siervos sino los lúcidos: atestiguamos que Tú no eres una divinidad que hayamos inventado, ni un señor cuya mención se extingue, ni que hubo contigo asociados que juzguen contigo, para que los invocáramos contigo, ni que nadie Te ayudó a crearnos, para que dudáramos de Tí: atestiguamos que Tú eres Uno, Inaccesible: no has engendrado, ni sido engendrado, y no tienes igual.
Ishaq ibn Bishr dijo, de Yuwaybir y Muqatil, de ad-Dahhak: Issa ibn Maryam se contuvo de hablar, después de haberles hablado niño, hasta que alcanzó la edad de los jóvenes: luego Allah lo hizo hablar después con sabiduría y elocuencia. Los judíos dijeron mucho sobre él y sobre su madre: lo llamaban hijo de la prostituta: y en razón de su incredulidad y su palabra sobre Maryam, una calumnia inmensa. Cuando alcanzó los siete años, su madre lo puso en la escuela: el maestro no le enseñaba nada sin que él lo anticipara. Le enseñó: Abuyad. ¿Qué es Abuyad? No lo sé. ¿Cómo me enseñarías lo que no sabes? Entonces enséñamelo. Levántate de tu lugar. Pregúntamelo. ¿Qué es Abuyad? La alif: las gracias de Allah: la ba: el esplendor de Allah: la yim: la alegría de Allah y Su hermosura. El maestro se asombró de ello, y fue el primero en explicar Abuyad.
Luego mencionó que Uthman preguntó al Mensajero de Allah al respecto, y que él le respondió sobre cada palabra, palabra por palabra: en un hadiz largo, fabricado, indudable e indiscutible.
Igualmente Ibn 'Adi transmitió, del hadiz de Ismail ibn Ayyash: de Ismail ibn Yahya: de Ibn Mulayka: de quien le había transmitido: de Ibn Mas'ud: y de Mis'ar ibn Kidam: de 'Atiyya: de Abu Sa'id, remontando el hadiz sobre la entrada de Issa en la escuela, y la enseñanza del sentido de las letras de Abuyad por el maestro: un hadiz largo del que uno no se alegra. Luego Ibn 'Adi dijo: ese hadiz, con esa cadena, es falso: nadie más que Ismail lo transmite.
Ibn Lahi'a transmitió: de Abd Allah ibn Hubayra: Abd Allah ibn Salam dijo: Issa ibn Maryam, niño, jugaba con los niños: quiero informarte lo que tu madre te ha ocultado. Sí. Tu madre te ha ocultado tal y tal cosa. Dame de comer lo que me has ocultado. ¿Y qué cosa te he ocultado? Tal y tal. ¿Quién te lo ha informado? Issa ibn Maryam. Por Allah, si dejáis a estos niños con el hijo de Maryam, seguro que los corromperá. Los reunieron pues en una casa y los encerraron: Issa salió buscándolos y no los encontró: oyó su bullicio en una casa, y se enteró: estos no son sino monos y cerdos. Allah, que así sea. Y así fue. Ibn Asakir lo transmitió.
Ishaq ibn Bishr dijo, de Yuwaybir y Muqatil, de ad-Dahhak, de Ibn Abbas: e Issa veía las maravillas en su infancia, por una inspiración de Allah: eso se difundió entre los judíos, e Issa se hizo célebre: y los Banu Israel pensaron en él. Su madre temió por él: e hicimos del hijo de Maryam y de su madre un signo, y les dimos por refugio una altura tranquila y fértil en agua.
Los antiguos y los exégetas discreparon sobre lo que busca esa altura que Allah describió diciendo que es tranquila y fértil en agua: y es una descripción extraña de forma: es que es una altura, a saber, el lugar elevado de la tierra, cuya parte alta es plana y firme: elevada, es espaciosa: y elevada, hay en ella una fuente de agua viva: que corre libremente a la superficie de la tierra. El lugar buscado es aquel donde nació el Mesías, y es el emplazamiento de Bayt al-Maqdis: por eso la llamó desde debajo de ella: no te aflijas: tu Señor ha puesto a tus pies un arroyuelo: que es el pequeño río, según el parecer de la mayoría de los antiguos.
Y se transmite de Ibn Abbas, con una bella cadena, que son los ríos de Damasco: quizá quiso comparar ese lugar con los ríos de Damasco. Eso en Egipto, como lo sostuvo quien lo sostuvo de la gente del Libro y quien lo recibió de ellos. Y Allah sabe más. Es ar-Ramla.
Idris nos dijo, de su abuelo Wahb ibn Munabbih: cuando Issa alcanzó los trece años, Allah le ordenó volver del país de Egipto hacia Bayt Ilya. Yusuf, el primo materno de su madre, vino a él, los llevó sobre un asno, hasta que los llevó a Ilya, y allí residió hasta que Allah le reveló el Evangelio, y le enseñó la Torá, y le concedió la resurrección de los muertos, la curación de las enfermedades, y el saber de los ocultos, de lo que atesoran en sus casas. La gente habló de su venida, y se precipitaron hacia las maravillas que venían de él: se pusieron a maravillarse de ello: los llamó pues hacia Allah: su asunto se difundió entre ellos.
Exposición de la revelación de los cuatro Libros y de sus épocas.
Abd Allah ibn Salih nos transmitió: Mu'awiya ibn Salih me transmitió: la Torá fue revelada a Musa en seis noches pasadas del mes de Ramadán: y el Zabur descendió sobre Dawud en doce noches pasadas del mes de Ramadán, y eso cuatrocientos ochenta y dos años después de la Torá: y el Evangelio fue revelado a Issa ibn Maryam en dieciocho noches pasadas del mes de Ramadán, mil años y cincuenta años después del Zabur: y el Furqan fue revelado a Muhammad, sobre él la oración y la salutación, en veinticuatro noches del mes de Ramadán. Hemos mencionado en el Tafsir, sobre la palabra: el mes de Ramadán, en el cual fue revelado el Corán, los hadices llegados al respecto: y hay entre ellos que el Evangelio fue revelado a Issa ibn Maryam en dieciocho noches pasadas del mes de Ramadán.
Ibn Yarir mencionó en su Tafsir que le fue revelado cuando tenía treinta años, y que permaneció hasta que fuera elevado hacia el cielo, cuando tenía treinta y tres años: como vendrá la exposición, si Allah el Altísimo quiere.
Sa'id ibn Abi Aruba nos informó: de Qatada: y Muqatil: de Qatada: de Abd ar-Rahman ibn Adam: Allah reveló a Issa ibn Maryam: oh Issa, sé celoso en Mi orden, y no seas débil: escucha y obedece, oh hijo de la pura virgen pura: tú eres de una hembra sin varón, y te he creado, un signo para los mundos: adórame pues, y pon en Mí tu confianza: toma el Libro con fuerza: explícaselo a la gente de Siria: transmite a los que están antes de ti que Yo soy el Viviente, el Estable, que no desaparezco: creed en el profeta analfabeto árabe, el portador del camello y de la corona, que es el turbante, y del bastón y de las dos sandalias, y del bastón de andar, que es la caña: de ojos grandes, de pómulos altos, de mejillas claras, de cabellos ondulados, de barba espesa, de cejas unidas, de nariz fina, de dientes brillantes, de mentón prominente, cuyo cuello parece una jarra de plata: y como si el oro corriera por sus dos clavículas: tiene cabellos que van de la nuca al ombligo, fluidos como una caña: no hay sobre su vientre ni sobre su pecho otro cabello: amplio de palmas y de pies: cuando se vuelve, se vuelve entero: y cuando camina, parece despegarse de la roca y descender de una pendiente: su sudor está sobre su rostro como perlas: y el aliento del almizcle se exhala de él: nunca se ha visto antes de él ni después de él semejante:
hermoso de estatura, de perfume agradable: casándose con las mujeres: poca descendencia: su descendencia es solo de una mujer bendita, cuya casa, en el Paraíso, es de qasab, sin pena ni tumulto: tú lo elevarás, oh Issa, al final de los tiempos, como Zakariya elevó a tu madre: hay de ella dos pequeñitos martirizados: y él tiene junto a Mí un rango que ningún humano tiene: su palabra es el Corán, y su religión es el islam: y Yo soy la Salud: feliz quien alcance su época, vea sus días y oiga su palabra.
Exposición de lo que es el árbol de Tuba.
Oh Señor: ¿y qué es Tuba? Es un árbol que Yo he plantado con Mi mano: es para todos los jardines: su raíz es del agrado divino, su agua del Tasnim, su frescura es la frescura del alcanfor, su sabor el sabor del jengibre, su olor el olor del almizcle: quien beba de él un trago no tendrá sed jamás después. Oh Señor: dame de beber de él. Está prohibido a los profetas beber de él hasta que beba este profeta: y está prohibido a las comunidades beber de él hasta que beba la comunidad de este profeta. Oh Issa: te elevaré hacia Mí. Oh Señor: ¿por qué me elevarías? Te elevaré, luego te haré descender al final de los tiempos: para ver las maravillas de la comunidad de este profeta, y para auxiliarlos contra el combate del maldito Dajjal. Te haré descender en el tiempo de una oración, luego no orarás con ellos: porque es una comunidad hacia la que se ha tenido misericordia, y no hay profeta después de su profeta.
Hisham ibn Ammar dijo: de al-Walid ibn Muslim: de Abd ar-Rahman ibn Zayd: de su padre: Oh Señor: infórmame de esta comunidad hacia la que se ha tenido misericordia. Es la comunidad de Ahmad: tienen sabios y sabios como si fueran profetas: se contentan conmigo del poco don, y Yo estoy satisfecho de ellos del poco de obra: y los haré entrar al Paraíso: no hay divinidad sino Allah. Oh Issa: ellos serán los más numerosos habitantes del Paraíso: porque las lenguas de un pueblo jamás fueron humilladas por: no hay divinidad sino Allah, como fueron humilladas sus lenguas: y los cuellos de un pueblo jamás fueron humillados por la prosternación como fueron humillados sus cuellos. Ibn Asakir lo transmitió.
Y se ha transmitido por la vía de Abd ibn Badil al-'Uqayli: de Abd Allah ibn Awsaya: Allah reveló a Issa ibn Maryam: oh Issa, oh hijo de la virgen pura, llora sobre ti mismo los días de la vida: llora como llora quien abandona a su familia y cuyo mundo es pobre, que deja los placeres a su gente, y cuyo deseo se eleva hacia lo que está junto a su Allah: y sé en eso suave de palabra, difundiendo el saludo: y estate despierto cuando los ojos de los justos duermen: guárdate de lo que viene del asunto del retorno, y de las sacudidas de las pruebas duras, antes de que ya no sea útil ni familia ni bien: y entretujojo tu ojo con el colirio de la tristeza, cuando los ociosos ríen: y sé en eso paciente, confiando en Allah: feliz seas tú si te vienen lo que he prometido a los pacientes: saborea el sabor de lo que te ha huido: ¿dónde está su sabor? Y lo que no te ha venido: ¿cuál es su dulzura?
Toma pues del mundo lo que basta: y te baste lo grosero y rudo: has visto hacia dónde se va: obra para un recuento: eres interrogado: si tu ojo viera lo que he preparado para Mis aliados justos, tu corazón se derretiría, y tu alma desaparecería.
Abu Dawud dijo en su libro: Muhammad ibn Yahya ibn Faris nos transmitió: Abd ar-Razzaq nos transmitió: Ma'mar nos transmitió: de az-Zuhri: y de Ibn Tawus: de su padre: Issa ibn Maryam encontró a Iblis: ¿no sabes que solo te alcanzará lo que está escrito para ti? Sube pues a la cima de esta montaña, y échate: verás si vives o no. Ibn Tawus dijo: entonces Issa dijo: ¿no sabes que Allah ha dicho: Mi siervo no Me tienta: pues Yo hago lo que quiero? El siervo no pone a prueba a su Señor, sino que es Allah quien pone a prueba a Su siervo.
Ahmad ibn 'Abda nos transmitió: Sufyan nos informó: de Amr: el diablo vino hacia Issa ibn Maryam: ¿no pretendes que eres veraz? Ven pues aquí y échate. ¡Ay de ti! ¿No ha dicho: oh hijo de Adam, no Me preguntes por la destrucción de tu alma: pues Yo hago lo que quiero?
Abu Tuba ar-Rabi' ibn Nafi' nos transmitió: Husayn ibn Talha nos transmitió: oí a Jalid ibn Yazid decir: el diablo adoró con Issa diez años, o dos años: un día se puso al borde de una montaña: mira, si me tiro, ¿solo me alcanzaría lo que me está escrito? Yo no soy quien pone a prueba a su Señor: pero mi Señor, si quiere, me pondrá a prueba. Y supo que era el diablo, y lo dejó.
Surayj ibn Yunus nos transmitió: Ali ibn Thabit nos transmitió: de al-Jattab ibn al-Qasim: de Abu Uthman: Issa, cuando el diablo le dijo: ¿eres tú quien sostiene que toda cosa es por decreto y predestinación? Sí. Échate pues de esta montaña, y di: decreto sobre mí. Oh maldito: Allah pone a prueba a los siervos, y los siervos no ponen a prueba a Allah.
al-Fadl ibn Musa al-Basri nos transmitió: Ibrahim ibn Bashshar nos transmitió: Issa ibn Maryam encontró a Iblis: oh Issa ibn Maryam, ¿eres tú cuya señorío fue tan grande que habló en la cuna niño, y que nadie antes de él había hablado en ella? El señorío es más bien de la divinidad que me hizo hablar, luego me hará morir, luego me resucitará. ¿Eres tú cuyo señorío fue tan grande que resucita a los muertos? El señorío es más bien de Allah que da vida y da muerte: y si tú resucitas, es Él quien resucita.
Por Allah, eres una divinidad en el cielo, y una divinidad en la tierra. Jibril lo golpeó con un golpe de ala, y no alcanzó menos que los cuernos del sol: luego lo golpeó con un segundo golpe de ala, y no alcanzó menos que el ojo que conserva: luego lo golpeó con un tercero, y lo introdujo en el séptimo mar, y lo sumergió en él hasta que gustara el agua hirviendo: nadie ha encontrado jamás de nadie lo que te he encontrado, oh hijo de Maryam.
Abu al-Hasan ibn Rizqawayh me informó: Abu Bakr Ahmad ibn Sindi nos informó: Abu Muhammad al-Hasan ibn Ali al-Qattan nos transmitió: Ismail ibn Isa al-'Attar nos informó: Ali ibn 'Asim nos informó: Abu Salama Suwayd me transmitió: de algunos de sus compañeros: Issa oró en Bayt al-Maqdis, luego regresó: y cuando estuvo sobre una pendiente, Iblis le apareció y lo detuvo: no conviene que seas siervo. Dijo mucho sobre él, e Issa se esforzaba por librarse de ello, sin lograrlo: no te conviene, oh Issa, ser siervo. Issa imploró pues a su Señor: Jibril y Mikail vinieron: cuando Iblis los vio, se detuvo: y cuando hubieran quedado con él sobre la pendiente, enmarcaron a Issa, y Jibril golpeó a Iblis con su ala: lo proyectó al fondo del valle.
Iblis volvió hacia él, sabiendo que no habían recibido otra orden: te he informado de que no te conviene ser siervo: tu cólera no es la cólera de un siervo: has visto lo que he recibido de ti cuando te enfadas: pero te llamo a un asunto que es para ti: yo ordeno a los diablos: obedécele pues: cuando el ser humano vea que los diablos le obedecen, lo adorará: no digo que seas una divinidad que no tenga otra divinidad con ella: sino que Allah será una divinidad en el cielo, y tú serás una divinidad en la tierra. Cuando Issa oyó eso de él, imploró a su Señor y gritó un grito intenso: he aquí que Israfil descendió: Jibril y Mikail lo miraron: Iblis se detuvo: y cuando quedó con ellos, Israfil golpeó a Iblis con su ala: lo envió hacia el ojo del sol: luego lo golpeó con un segundo golpe: Iblis se puso a caer, y pasó ante Issa que quedó en su lugar: oh Issa, he recibido de ti hoy una fatiga intensa.
Lo proyectó hacia el ojo del sol: encontró siete mil ángeles en el ojo que conserva: lo cubrieron: cada vez que salía, lo cubrían con esa agua hirviendo: y por Allah ya no volvió hacia él.
Ismail al-'Attar nos transmitió: Abu Hudhayfa nos transmitió: sus diablos se reunieron junto a él: nuestro señor, has recibido fatiga. Es un siervo preservado: no tengo vía sobre él: y extraviaré por él a muchos seres humanos, y extenderé entre ellos ideas divergentes, y los haré sectas: lo harán, él y su madre, dos divinidades fuera de Allah.
Y Allah hizo descender, entre aquello por lo que sostuvo a Issa y lo preservó de Iblis, un Corán que menciona Su gracia sobre Issa: oh Issa ibn Maryam, recuerda Mi gracia sobre ti y sobre tu madre, cuando te sostuve con el espíritu de santidad: es decir: cuando te fortalecí con el espíritu de santidad, que es Jibril: hablarás a la gente en la cuna y en edad madura: y cuando te enseñé la Escritura: es decir, el Evangelio, y la Torá, y la sabiduría: y cuando aparté de ti a los Banu Israel: y cuando hice de los pobres para ti allegados, compañeros y auxiliares con los que estás satisfecho, compañeros y auxiliares que están satisfechos de ti, guiados y conducidos hacia el Paraíso.
Sabe pues: he aquí dos caracteres inmensos: quien Me encuentre con ellos, Me encuentre con las criaturas más puras y más agradables junto a Mí: hemos ayunado y Tú no has aceptado nuestro ayuno: hemos orado y Tú no has aceptado nuestra oración: hemos dado limosna y Tú no has aceptado nuestras limosnas: hemos llorado, como el bramido del camello, y Tú no has tenido piedad de nuestro llanto. ¿Y por qué eso? ¿Y qué es lo que me lo impide: que Mi mano se haya vuelto pobre? ¿No están los tesoros de los cielos y de la tierra en Mi mano: gasto de ellos como quiero?
¿O la avaricia Me alcanza? ¿No soy Yo el más generoso cuando se pide, y el más vasto cuando da? ¿O Mi misericordia se ha estrechado? Los misericordiosos no se muestran misericordiosos sino por Mi gracia.
Pero esa gente, oh Issa ibn Maryam, se contó por la sabiduría que siembra en sus corazones aquello de lo que se apoderaron del mundo, por precedencia sobre el otro mundo: no conocieron de dónde vinieron: y entonces habrían sabido que sus almas son las más enemigas de los enemigos para ellos. ¿Y cómo aceptaría su ayuno, cuando se fortalecen sobre él con las comidas ilícitas? ¿Y cómo aceptaría su oración, cuando sus corazones se inclinan hacia los que Me combaten y hacen lícitos Mis prohibidos? ¿Y cómo aceptaría sus limosnas, cuando arrancan de ellas a la gente, tomándolas de una manera ilícita?
Oh Issa: solo retribuyo a los suyos: y ¿cómo haría misericordia a su llanto, cuando sus manos gotean de las sangres de los profetas? Me he acrecido en cólera sobre ellos. Oh Issa: he decretado el día en que creé los cielos y la tierra que a quien Me adore, y diga sobre ti según Mi palabra, haga de él tu vecino en la morada, y tu compañero en las moradas, y tu asociado en la nobleza. Y he decretado el día en que creé los cielos y la tierra que a quien te tome, a ti y a tu madre, por dos divinidades fuera de Allah, lo ponga en el más bajo grado del Fuego.
Y he decretado el día en que creé los cielos y la tierra que fije ese orden por las manos de Mi siervo Muhammad, por quien sellaré a los profetas y los mensajeros: su nacimiento es en La Meca, su emigración a Tayba, y su realeza en Siria: no es rudo ni grosero, ni parlanchín en los mercados, ni adornado de la fealdad, ni perezoso en la calumnia: lo enderezo para todo bello asunto: y le concedo todo noble carácter: hago la piedad su intención, y la sabiduría su entendimiento, y la lealtad su naturaleza, y la justicia su conducta, y la verdad su ley, y el islam su religión: su nombre es Ahmad: guío por él tras el extravío: y enseño por él tras la ignorancia: y enriquezco por él tras la pobreza: y elevo por él tras el envilecimiento: guío por él, y abro por él entre oídos sordos, y corazones velados, e ideas divergentes y dispersas: hago su comunidad la mejor comunidad salida para la gente: ordenan lo conveniente y prohíben lo reprochable: en sinceridad para Mi nombre, y en confirmación de lo que han traído los mensajeros: les inspiro la glorificación, la afirmación de unicidad y la santificación en sus mezquitas, sus asambleas, sus casas, sus regresos y sus moradas: Me ruegan de pie, sentados, inclinados y prosternados:
y combaten en Mi camino en filas apretadas: su sacrificio es su sangre, y sus evangelios están en sus pechos, y su ofrenda en sus vientres: monjes la noche, leones el día: esa es Mi gracia: la concedo a quien quiero: y Yo soy el detentador de la gracia inmensa.
Mencionaremos lo que confirma mucho de ese relato, con lo que avanzaremos de las suras Al 'Imran y an-Nisa, si Allah el Altísimo quiere: en Él está la confianza. Abu Hudhayfa, es decir, Ishaq ibn Bishr, transmitió con sus cadenas: de Ka'b al-Ahbar, y de Wahb ibn Munabbih, y de Ibn Abbas, y de Salman al-Farisi, cuyos hadices se entremezclan: cuando Issa ibn Maryam fue enviado y vino a ellos con las evidencias: ¿qué comió fulano ayer por la noche? ¿Y qué ha atesorado en su casa? Les informa pues de ello: los creyentes se acrecientan en fe, y los incrédulos e hipócritas en duda e incredulidad.
E Issa, a pesar de eso, no tenía morada donde refugiarse: vagaba sobre la tierra, sin residencia ni lugar conocido: el primero de los muertos que resucitó fue un día que pasó ante una mujer sentada junto a una tumba, llorando: ¿qué tienes, oh mujer? Mi hija ha muerto: no tenía otro hijo que ella: y he prometido a mi Señor no abandonar mi lugar hasta que yo guste lo que ella ha gustado de la muerte, o que Allah la resucite para mí, y yo la mire. ¿Ves tú: si la mirabas, quedarías satisfecha? Sí.
Oró pues dos rak'a, luego vino y se sentó junto a la tumba: oh fulana, levántate con el permiso del Misericordioso, y sal. La tumba se movió: luego gritó una segunda vez: la tumba se hendió, con el permiso de Allah: luego gritó una tercera vez: ella salió, sacudiéndose la cabeza del polvo: ¿por qué me has hecho esperar? Cuando el primer grito me vino, Allah me envió un ángel que reconstituyó mi creación: luego vino el segundo grito, y mi espíritu me volvió: luego vino el tercer grito, y temí que fuera el grito de la Resurrección: me arranqué la cabeza, las cejas y las pestañas, por miedo a la Resurrección. Oh madre mía: ¿qué es lo que te llevó a que yo guste la angustia de la muerte dos veces?
Oh madre mía: sé paciente y confía en Allah: yo no tengo necesidad del mundo. Oh espíritu de Allah y Su palabra: pide a tu Señor que me devuelva al otro mundo, y me aligere la angustia de la muerte. Invocó pues a su Señor, que la tomó a Él, y la tierra se cerró sobre ella. Eso llegó a los judíos: su cólera contra él se acreció.
Ya hemos dicho, en el relato de Nuh, que los Banu Israel le pidieron resucitar para ellos a Sam, hijo de Nuh: invocó a Allah, y oró por ellos: Allah se los resucitó para ellos: les habló del arca y de su historia, luego invocó y volvió a ser polvo.
As-Suddi transmitió, de Abu Salih y Abu Malik, de Ibn Abbas, en un relato que mencionó, que un rey de los reyes de los Banu Israel murió y fue portado sobre su trono: Issa vino, invocó a Allah: Allah se lo resucitó: la gente vio una cosa inmensa y un espectáculo asombroso.
Y cuando Allah dijo: oh Issa ibn Maryam, recuerda Mi gracia sobre ti y sobre tu madre, cuando te sostuve con el espíritu de santidad: hablarás a la gente en la cuna y en edad madura: y cuando te enseñé la Escritura, la sabiduría, la Torá y el Evangelio: y cuando crearás de la arcilla, con Mi permiso, a la figura del ave: soplarás en ella, y será, con Mi permiso, un ave: y sanarás, con Mi permiso, al ciego de nacimiento y al leproso: y cuando hagas salir, con Mi permiso, a los muertos: y cuando aparté de ti a los Banu Israel, cuando viniste a ellos con las evidencias: los de entre ellos que fueron incrédulos dijeron: esto no es sino magia manifiesta. Y cuando revelé a los discípulos: creed en Mí y en Mi mensajero: dijeron: creemos: y atestigua que estamos sometidos.
El Altísimo le recuerda Su gracia sobre él, y Su bienhechoría hacia él, creándolo sin padre, sino de una madre sin varón, y haciendo de él un signo para la gente, y una prueba de la perfección de Su poder altísimo: luego Su envío después de todo eso. Y sobre tu madre, en Su elección de ella y Su escogimiento para esa gracia inmensa: cuando te sostuve con el espíritu de santidad, que es Jibril, por el lanzamiento de su espíritu hacia su madre, y su presencia con él durante su misión, llamando a la gente hacia Allah durante tu primera infancia en tu cuna, y tu madurez. Y cuando te enseñé la Escritura y la sabiduría: es decir, la escritura y la comprensión. Le darás forma tú a la figura de la arcilla según su figura, por Mi orden.
El Altísimo confirma mencionando el permiso de ello: para levantar la duda. Sanarás al ciego de nacimiento: algunos antiguos dijeron: es el que nace ciego, sin que ninguno de los sabios pueda sanarlo: y el leproso: aquel para quien no hay remedio, sino que ha sido alcanzado por la lepra y cuyo remedio se ha vuelto terco. Y harás salir a los muertos: es decir, de sus tumbas, vivientes, con Mi permiso: lo que ya hemos mencionado contiene la indicación de que eso ocurrió varias veces, de las que hay suficiente. Y cuando aparté de ti a los Banu Israel, cuando viniste a ellos con las evidencias: los de entre ellos que fueron incrédulos dijeron: esto no es sino magia manifiesta: y eso cuando quisieron crucificarlo: Allah lo elevó hacia Él, y lo salvó de entre ellos: en protección de Su noble esencia contra el mal, y en salvación de él contra la muerte.
Y cuando revelé a los discípulos: creed en Mí y en Mi mensajero: dijeron: creemos: y atestigua que estamos sometidos. Se ha dicho: esa revelación es una revelación de inspiración: Allah los guio hacia él y los mostró: tu Señor ha revelado a las abejas: y revelamos a la madre de Musa: amamántalo: y si temes por él, échalo al mar: se trata de una revelación por intermediario de un mensajero: creemos: y atestigua que estamos sometidos.
Entre las gracias de Allah sobre Su siervo y Su mensajero Issa ibn Maryam: que le hizo auxiliares y ayudantes que lo sostenían y llamaban con él a adorar a Allah solo, sin asociado: Él es quien te ha sostenido con Su auxilio y con los creyentes, y ha hecho el acuerdo entre sus corazones: si gastaras todo lo que hay sobre la tierra, no acordarías el acuerdo entre sus corazones: pero Allah los acordó: Él es el Eterno, el Sabio. Y: le enseñará la Escritura, la sabiduría, la Torá y el Evangelio, y él será un mensajero para los Banu Israel: he venido a vosotros con un signo de vuestro Señor: creo para vosotros de la arcilla a la figura de un ave, luego soplo en ella, y será un ave con el permiso de Allah: y sanó al ciego de nacimiento y al leproso, y resucito a los muertos con el permiso de Allah: y os anuncio lo que coméis y lo que atesoráis en vuestras casas. En eso hay para vosotros un signo, si sois creyentes.
Y venido a confirmar lo que hay antes de mí de la Torá: y para haceros lícita una parte de lo que os fue prohibido: y he venido a vosotros con un signo de vuestro Señor: temed pues a Allah, y obedecedme: en verdad Allah es mi Señor y vuestro Señor: adoradle pues: esta es una vía recta. Cuando Issa sintió su incredulidad, dijo: ¿quiénes son mis auxiliares hacia Allah? Los discípulos dijeron: somos los auxiliares de Allah: creemos en Allah: y atestigua que estamos sometidos. Señor, hemos creído en lo que Tú has hecho descender, y hemos seguido al mensajero: inscríbenos pues entre los testigos.
Y ellos urdieron: y Allah urdió: y Allah es el mejor de los urdidores.
El milagro de cada profeta en su época es conforme a la gente de esa época: han mencionado que el milagro de Musa era conforme a la gente de su época: eran magos astutos: fue pues enviado con signos que deslumbraban las miradas, y ante los cuales se sometieron las anclas: y cuando los magos fueron expertos en las artes de la magia y a lo que ella llega, y contemplaron ese asunto esplendente e inmenso, que no puede emanar sino de alguien sostenido por Allah, y en cuyas manos Allah hizo advenir lo extraordinario en confirmación de él: abrazaron el islam rápidamente, sin vacilar. Igualmente Issa ibn Maryam fue enviado a la época de los naturalistas y los sabios: fue pues enviado con milagros que no podían realizar ni hacia los cuales dirigirse: ¿cómo un sabio podría sanar al ciego de nacimiento, que está peor de estado que el ciego, el leproso y el leproso negro: y el que tiene una enfermedad crónica? ¿Y cómo alguien de la creación podría lograr levantar al muerto de su tumba?
Eso forma parte de lo que cada uno sabe que es un milagro que prueba la verdad de quien lo realiza, y el poder de Quien lo envió. Igualmente Muhammad, sobre él las oraciones de Allah y Su salutación, y sobre todos ellos, fue enviado a la época de los elocuentes y los retóricos: Allah hizo pues descender sobre él el Corán inmenso, al que lo falso no llega a alcanzar, ni por delante ni por detrás: revelación de un Sabio, digno de alabanza: su palabra es milagrosa: desafió a hombres y yinn a traer su semejante, o diez suras de su semejante, o una sura, y los cortó: no lo pueden, ni ahora ni en el futuro: si no lo hacen, y nunca lo harán: y eso porque es la palabra del Creador: y Allah el Altísimo, nada se Le parece, ni en Su esencia, ni en Sus atributos, ni en Sus actos.
El asunto es que, cuando Issa hubo alzado ante ellos las evidencias y los argumentos, la mayoría de ellos perseveraron en su incredulidad, su extravío, su obstinación y su tiranía: Allah les escogió pues de entre ellos un grupo recto, que fue para él auxiliares y ayudantes, encargándose de seguirlo, de sostenerlo y de aconsejarlo sinceramente. Eso cuando los Banu Israel pensaron en él, y lo denunciaron ante algunos de los reyes de esa época: resolvieron matarlo y crucificarlo: Allah lo salvó pues de ellos, y lo elevó hacia Él de entre ellos, y arrojó su imagen sobre uno de sus compañeros: lo tomaron, lo mataron y lo crucificaron, creyendo que era Issa: y se equivocaron en eso, y se obstinaron contra la verdad: y muchos cristianos les concedieron lo que habían pretendido: y los dos grupos se equivocaron en eso. Y ellos urdieron: y Allah urdió: y Allah es el mejor de los urdidores. Y el Altísimo dijo:
« Y (recuerda) cuando Jesús, hijo de María, dijo: «¡Oh, hijos de Israel!, yo soy realmente un mensajero de Al-lah enviado a vosotros para confirmaros el mensaje de la Torá (que os anuncia mi llegada); y vengo con la buena noticia de la venida de un mensajero que me sucederá llamado Ahmad». Y cuando este(Muhammad) les llegó con pruebas evidentes, (los judíos y los idólatras) dijeron: «Esto no es sino purahechicería». ¿Y quién es más injusto que quien inventa mentiras contra Al-lah cuando es llamado a creer en el islam? Y Al-lah no guía a la gente injusta.
Pretenden extinguir la luz (del mensaje) de Al-lah con sus palabras (y mentiras),pero Al-lah (no lo permitirá y) hará que resplandezca (haciendo que Su religión se extienda), aunque quienes rechazan la verdad lo detesten. Él es Quien ha enviado a Su Mensajero (Muhammad) con la guía (del Corán) y con la religión verdadera para que esta prevalezca sobre todas las religiones, aunque los idólatras lo detesten. »
« ¡Oh, creyentes!, defended(la religión de) Al-lah como hicieron los discípulos de Jesús, hijo de María, cuando este les preguntó: «¿Quién me apoyará y me auxiliará en la causa de Al-lah?». Los discípulos dijeron: «¡Nosotros socorreremos la religión de Al-lah!». Un grupo de los hijos de Israel creyó y otro no. Y fortalecimos a los creyentes sobre sus enemigos, y resultaron victoriosos. »
Issa es pues el sello de los profetas de los Banu Israel: se levantó entre ellos como predicador, y les anunció la buena nueva del sello de los profetas que vendría después de él: mencionó su nombre, y les describió sus cualidades, para que lo reconocieran y lo siguieran cuando lo vieran: alzando la evidencia contra ellos, y en beneficio de Allah hacia ellos: los que sigan al mensajero, el profeta analfabeto, lo que encuentran escrito con ellos en la Torá y el Evangelio: les ordena lo conveniente, les prohíbe lo reprochable, les hace lícitas las cosas buenas, les prohíbe las malas, y les aligera su carga, y las cadenas que estaban sobre ellos: pues los que crean en él, lo sostendrán, lo auxiliarán, y seguirán la luz descendida con él: esos son los triunfadores.
Thawr ibn Yazid me transmitió: de Jalid ibn Ma'dan: dijeron: oh Mensajero de Allah, infórmate de ti mismo:: la invocación de mi padre Ibrahim, y la buena nueva de Issa: y mi madre, cuando me llevó, vio como si una luz saliera de ella, iluminando los palacios de Busra, en el país de Siria. Se ha transmitido de al-Irbad ibn Sariya, y de Abu Umama, del Profeta, un relato vecino: la invocación de mi padre Ibrahim: nuestro Señor, y suscita entre ellos un mensajero, de entre ellos. Y el versículo. Y cuando la profecía entre los Banu Israel se acabó en Issa, se levantó entre ellos como predicador, y les informó que la profecía les había sido cortada, y que sería después de él del profeta árabe analfabeto, sello de los profetas sin restricción: Ahmad, que es Muhammad ibn Abd Allah ibn Abd al-Muttalib ibn Hashim, procedente del linaje de Ismail ibn Ibrahim al-Jalil:: cuando vino a ellos con las evidencias, dijeron: es magia manifiesta.
El retorno del pronombre puede buscar a Issa, y puede volver a Muhammad. Luego el Altísimo incitó a Sus siervos creyentes a sostener el islam y su gente, y a sostener a Su profeta, y a defenderlo y ayudarlo a establecer la religión y difundir la llamada: oh los que habéis creído, sed los auxiliares de Allah: igual que Issa ibn Maryam dijo a los discípulos: ¿quiénes son mis auxiliares hacia Allah? Es decir: ¿quién me auxiliará en la llamada hacia Allah? Los discípulos dijeron: somos los auxiliares de Allah: y eso fue en una aldea llamada an-Nasira: por eso fueron llamados los cristianos.
Un grupo de los Banu Israel creyó pues, y un grupo fue incrédulo: es decir que, cuando Issa llamó a los Banu Israel y a los demás hacia Allah el Altísimo, algunos de ellos creyeron, y otros fueron incrédulos. Entre los que creyeron en él: la gente de Antioquía, en su integridad, como lo mencionó más de uno de los autores de las sira y de las historias y del Tafsir: les envió tres mensajeros: uno de ellos fue Sham'un as-Safa: creyeron y respondieron: y estos no son los mencionados en la sura Yasin, como se ha establecido en el relato de la gente de la ciudad. Y otros de los Banu Israel fueron incrédulos: son la mayoría de los judíos: Allah sostuvo pues a los que creyeron en él contra los que fueron incrédulos luego: fueron vencedores sobre ellos, dominándolos: cuando Allah dijo: oh Issa, en verdad te recordaré hacia Mí, y te elevaré hacia Mí, y te purificaré de los que fueron incrédulos, y pondré a los que te han seguido sobre los que fueron incrédulos, hasta el día de la Resurrección. Y el versículo.
Quien esté más próximo de él fue pues vencedor sobre quien está debajo: y como la palabra de los musulmanes sobre él es la verdad sin duda, a saber, que él es el siervo de Allah y Su mensajero: fueron pues vencedores sobre los cristianos que hicieron exceso en él y lo adularon, y lo pusieron por encima de lo que Allah había puesto: y como los cristianos, en conjunto, están más próximos de la verdad sobre él que aquello hacia lo que se dirigían los judíos, sobre ellos la maldición de Allah: los cristianos dominaron pues a los judíos en las épocas de tibieza, hasta la época del islam y su gente. Y Allah el Altísimo sabe más.
« Y (recuerda) cuando los discípulos dijeron: «Jesús, hijo de María, ¿puede tu Señor hacer descender sobre nosotros una mesa servida del cielo?». (Jesús) respondió: «Temed a Al-lah, si de verdad sois creyentes». Dijeron: «Queremos comer de ella y tranquilizar los corazones (afianzando nuestra fe) y asegurarnos de que dices la verdad y ser testigos de ella».
Jesús, hijo de María, invocó a Al-lah diciendo: «¡Señor nuestro!, haz descender sobre nosotros una mesa servida del cielo que sea motivo de celebración, para el primero y último de nosotros, y una prueba de Tu poder (y de que aceptas mi súplica para que ellos acepten el mensaje que les transmito). Y concédenos de Tu provisión, pues Tú eres el mejor proveedor». Al-ah dijo: «La haré descender sobre vosotros; mas, quien tras ello rechace la verdad de entre vosotros recibirá un castigo de Mi parte como nadie antes en el mundo habrá recibido». »
Hemos mencionado en el Tafsir los athar llegados sobre el descenso de la mesa, según Ibn Abbas, y Salman al-Farisi, y Ammar ibn Yasir, y otros de los antiguos: su contenido es que Issa ordenó a los discípulos ayunar treinta días: y cuando los hubieron cumplido, pidieron a Issa hacer descender del cielo una mesa servida, para comer de ella y para que sus corazones se tranquilizaran en ella, sabiendo que Allah había aceptado su ayuno y escuchado su petición: y que fuera para ellos una fiesta, en la que romperían el ayuno el día de su ruptura: y que bastara al primero y al último de ellos, al rico como al pobre. Issa los exhortó pues al respecto, y temió por ellos que no dieran gracias, y no cumplieran las condiciones del derecho: insistieron ante él para que la pidiera por ellos a su Señor.
Cuando no renunciaron, se levantó hacia su lugar de oración, vestido de una manta de lana, plantándose sobre sus dos pies, bajando la cabeza, los ojos echando lágrimas, humillándose ante Allah en la invocación y la petición, de que fueran escuchados hacia lo que habían pedido: Allah el Altísimo hizo pues descender la mesa servida del cielo, y la gente la veía descender entre dos nubes: se acercaba poco a poco, y cada vez que se acercaba, Issa pedía a su Señor que de ella hiciera una misericordia, no un castigo, y que de ella hiciera una bendición y una salvación. No cesó de acercarse hasta que se posara ante Issa, cubierta de un pañuelo. Issa se levantó y la descubrió: en el nombre de Allah, el mejor de los proveedores. Había sobre ella siete peces, y siete panes, y vinagre, y granadas y frutas: y tenía un olor muy grande.
Dijo: sé: y fue: luego les ordenó comer de ella: no comemos mientras tú no comas: vosotros sois los que habéis empezado a pedirla. Se negaron a comer de ella los primeros: ordenó pues a los pobres, a los necesitados, a los enfermos y a los paralíticos, que eran cerca de mil trescientos: comieron de ella, y sanó quien tenía una invalidez, o una maldición, o una enfermedad crónica. La gente lamentó no haber comido de ella: al ver la curación del estado de aquellos. Descendía cada día una vez: la gente comía de ella: el último de ellos comía como comía el primero: alimentaba a cerca de siete mil.
Luego descendió un día sobre dos, como la camella de Salih de la que bebían la leche un día sobre dos. Luego Allah ordenó a Issa restringirla a los pobres, o a los necesitados, con exclusión de los ricos: eso fue penoso para mucha gente, y sus hipócritas hablaron de ello: fue pues levantada totalmente, y los que hablaron de ello fueron metamorfoseados en cerdos.
Ibn Abi Hatim e Ibn Yarir lo transmitieron juntos: al-Hasan ibn Qaza'a al-Bahili nos transmitió: Sufyan ibn Habib nos transmitió: Sa'id ibn Abi Aruba nos transmitió: de Qatada: de Jilas: de Ammar ibn Yasir, que dijo: la mesa servida descendió del cielo: del pan y de la carne: y se les ordenó no traicionar, ni atesorar, ni poner en reserva para el día siguiente: traicionaron, atesoraron y pusieron en reserva: fueron metamorfoseados en monos y en cerdos. Luego Ibn Yarir lo transmitió: de Bundar: de Ibn Abi 'Adi: de Sa'id: de Qatada: de Jilas: de Ammar, en una interrumpida: y esto es más correcto: e igualmente lo transmitió por la vía de Simak: de un hombre de los Bani 'Iyl: de Ammar, en una interrumpida: y es lo justo. Y Allah sabe más. Y Jilas, sobre Ammar, es una cadena interrumpida: si ese hadiz fuera auténtico, remontado, sería decisivo en ese relato: porque los sabios discreparon sobre la mesa: ¿descendió o no?
La mayoría sostiene que descendió, como lo indican esos athar, y como se entiende de la evidencia del contexto coránico: en verdad, yo la hago descender sobre vosotros: como lo estableció Ibn Yarir. Y Allah sabe más. Ibn Yarir transmitió, con una cadena auténtica hasta Mujahid, y hasta al-Hasan ibn Abi al-Hasan al-Basri: no descendió: insistieron en su descenso: quien de entre vosotros sea incrédulo después, lo castigaré con un castigo con el que no castigaré a nadie de los mundos.
Los cristianos no conocen el relato de la mesa servida: no es mencionado en su libro, mientras que su relato forma parte de lo que los motivos empujan a transmitir. Y Allah sabe más. Hemos detallado el discurso al respecto en el Tafsir: que sea escrito desde aquí, y quien quiera revisarlo, que lo mire allí. A Allah la alabanza y la gracia.
Un hombre cuyo nombre se ha perdido nos transmitió: Hayyay ibn Muhammad nos transmitió: Abu Hilal Muhammad ibn Sulayman nos transmitió: de Bakr ibn Abd Allah al-Muzani: los discípulos perdieron a su profeta Issa: él se había dirigido hacia el mar: partieron a su búsqueda: y cuando llegaron al mar, él caminaba sobre el agua: la ola lo levantaba una vez, y lo posaba otra: y él estaba cubierto con un vestido, medio arropado, y la otra mitad ajustada, hasta que llegó a ellos. Uno de ellos, que creo que es de los mejores de ellos, dijo: ¿puedo venir hacia ti, oh profeta de Allah? Sí. Posó uno de sus dos pies sobre el agua: ¡ay de mí, me ahogo, oh profeta de Allah!
Muéstrame tu mano, oh pequeño en fe: si el hijo de Adam tuviera de certeza la grandeza de un grano de cebada, caminaría sobre el agua. Abu Sa'id ibn al-A'rabi lo transmitió: de Ibrahim ibn Abi al-Yahm: de Sulayman ibn Harb: de Abu Hilal: de Bakr, en un sentido vecino. Luego Ibn Abi ad-Dunya dijo: Muhammad ibn Ali ibn al-Hasan ibn Shaqiq nos transmitió: Ibrahim ibn al-Ash'ath nos transmitió: se dijo a Issa ibn Maryam: oh Issa, ¿con qué caminas sobre el agua? Con la fe y la certeza.
Hemos creído como tú has creído, y hemos tenido la certeza como tú has tenido la certeza. Caminad pues. Caminaron pues con él en la ola, y se ahogaron. ¿Qué os pasa?
Tuvimos miedo de la ola. ¿No tuvisteis miedo del Señor de la ola? Los hizo salir, luego golpeó la tierra con su mano: la asió y luego la abrió: en una de sus manos había oro, y en la otra arcilla o guijarros: ¿cuál de las dos es más suave en vuestros corazones? El oro.
Para mí son pues iguales. Ya hemos dicho, en el relato de Yahya ibn Zakariya, según algunos de los antiguos, que Issa llevaba vestidos de lana, y comía hojas de los árboles, y no se refugiaba ni en una morada, ni junto a una familia, ni con un bien, y no atesoraba nada para el día siguiente. Comía del hilado de su madre: sobre ella las oraciones de Allah y la salutación.
Ibn Asakir transmitió, de ash-Sha'bi: cuando la Hora era mencionada ante Issa, gritaba: no conviene que se mencione la Hora ante el hijo de Maryam y que él calle. Y de Abd al-Malik ibn Sa'id ibn Abyar: cuando Issa oía la exhortación, gritaba el grito de la mujer a quien sus hijos han muerto.
Ma'mar nos informó que Issa decía: Allah, he venido por la mañana sin poder rechazar lo que odio, y sin poseer el provecho de lo que espero: y el asunto está en la mano de otro que yo: y estoy comprometido por mi obra: no hay pobre más pobre que yo. Allah: no alegres a mi enemigo conmigo, y no me aflijas por mi amigo, y no hagas mi prueba en mi religión, y no me sometas a quien no tiene piedad de mí. Nadie alcanza la realidad de la fe mientras no se afane por comer del mundo. E Issa decía: he reflexionado sobre la creación: y he encontrado que no hay sido creado nada más envidiado junto a mí que el que ha sido creado.
Ishaq ibn Bishr dijo: de Hisham ibn Hassan: de al-Hasan: en verdad, Issa es el jefe de los ascetas el día de la Resurrección: y los que huyan por sus pecados serán reunidos el día de la Resurrección con Issa. Y mientras Issa dormía un día sobre una piedra que tenía por almohada, y que había encontrado la dulzura del sueño, Iblis pasó junto a él: oh Issa, ¿no pretendes que no quieres nada de los accesorios del mundo? He aquí esta piedra de los accesorios del mundo. Issa se levantó, tomó la piedra y se la arrojó: he aquí para ti, junto con el mundo.
Issa salió hacia sus compañeros, vestido de un sobretodo de lana, de un vestido y de un turbante, descalzo, llorando, despeinado, amarillo del color del hambre, los labios secos de la sed: la salud sobre vosotros, oh Banu Israel: soy quien ha bajado la posición del mundo, con el permiso de Allah: sin asombro ni orgullo: ¿sabéis dónde está mi casa? ¿Dónde está tu casa, oh espíritu de Allah? Mis casas son las mezquitas, y mi perfume el agua, y mi condimento el hambre, y mi lámpara la luna la noche: y mi oración en invierno en los orientes del sol, y mi rosal las hierbas de la tierra: y mi vestido la lana: y mi elegancia el temor del Señor de la nobleza: y mis compañeros los paralíticos y los pobres: vengo por la mañana sin nada, y vengo por la tarde sin nada: y estoy con corazón puro, rico y abundante: ¿quién es pues más rico que yo, y más provechoso? Ibn Asakir lo transmitió.
Se ha transmitido en la biografía de Muhammad ibn al-Walid ibn Aban ibn Hibban, Abu al-Hasan al-'Uqayli al-Misri: Hani' ibn al-Mutawakkil al-Iskandarani nos transmitió: Haywa ibn Shurayh nos transmitió: al-Walid ibn Abi al-Walid me transmitió: de Shufayy ibn Mati': de Abu Hurayra, del Profeta: Allah el Altísimo reveló a Issa: oh Issa, muda de lugar en lugar, por miedo de ser conocido y aguantado: por Mi nobleza y Mi grandeza, te casaré con mil huríes, y te daré cuatrocientos años. Y es un hadiz extraño, remontado: y puede ser interrumpido, de la transmisión de Shufayy ibn Mati' de Ka'b al-Ahbar, o de otros de los israelitas. Y Allah sabe más.
Abd Allah ibn al-Mubarak dijo: de Sufyan ibn Uyayna: Issa dijo a los discípulos: igual que los reyes os han dejado la sabiduría, dejadles el mundo.
Issa dijo: preguntadme: pues tengo el corazón tierno: y soy pequeño a mis propios ojos. Ismail ibn Ayyash dijo: de Abd Allah ibn Dinan: Issa dijo: comed el pan de cebada, y bebed el agua clara, y salid del mundo sanos y salvos: en verdad la dulzura del mundo es la amargura del otro mundo: y en verdad la amargura del mundo es la dulzura del otro mundo: y los siervos de Allah no son gente de complacencia: el peor de vosotros es el sabio que prefiere su capricho a su saber: desearía que toda la gente fuera como él. Y un sentido vecino ha sido transmitido de Abu Hurayra.
Abu Mus'ab dijo: le ha llegado que Issa decía: oh Banu Israel: recorred el agua clara, las hierbas silvestres y el pan de cebada: y desconfiad del pan de trigo: pues no sabríais dar gracias.
Ibn Wahb dijo: de Sulayman ibn Bilal: de Yahya ibn Sa'id: Issa decía: atravesad el mundo, y no lo habitéis: el amor del mundo es la cabeza de toda falta: y la mirada siembra en el corazón la concupiscencia. Y Wahb ibn al-Ward transmitió igualmente: y cuánta concupiscencia ha hecho heredar a su gente un largo pesar. Y de Issa: oh hijo de Adam débil: teme a Allah dondequiera que estés, y sé en el mundo un huésped: y toma las mezquitas por morada: y enseña a tu ojo el llanto, a tu cuerpo la paciencia, a tu corazón la reflexión: y no te afanes por la comida del día siguiente: es una falta. Y de Issa: como no te es posible a ti edificar una morada sobre las olas del mar: no tomes el mundo por residencia.
Tenéis casas al borde de las crecidas: ¿y cómo una morada cuyos cimientos son de arcilla permanecería sobre el agua?
Issa ibn Maryam dijo: el amor del mundo y el amor del otro mundo no permanecen en el corazón de un creyente, igual que el agua y el fuego no permanecen en un recipiente. Ibrahim al-Harbi dijo: de Dawud ibn Rashid: de Abu Abd Allah el sufí: Issa dijo: quien busca el mundo es como quien bebe del agua del mar: cuanto más bebe, más sed tiene: hasta que lo mata. Y se transmite de Issa: el diablo está con el mundo, y su astucia con el bien: y su embellecimiento con el capricho, y su dominio cerca de las concupiscencias. al-A'mash dijo: Issa preparaba la comida para sus compañeros y se levantaba a su servicio: haced así con vuestros notables.
Una mujer dijo a Issa: feliz el vientre que te llevó, y el seno que te amamantó. Feliz quien lee el Libro de Allah y lo sigue. Feliz quien llora a la mención de su falta, y guarda su lengua, y a quien su casa le basta. Feliz el ojo que durmió, sin que su alma fuera afectada por la desobediencia, y despertó hacia otra cosa que el pecado.
Y de Malik ibn Dinar: Issa y sus compañeros pasaron ante una carroña: qué pestilente es su olor. Y qué blancas son sus dientes: quiso prohibirles la maledicencia. al-Husayn ibn Abd ar-Rahman nos transmitió: de Zakariya ibn 'Adi: Issa ibn Maryam dijo: oh asamblea de los discípulos, contentaos de lo poco del mundo con la salud de la religión, igual que la gente del mundo se han contentado con lo poco de la religión con la salud del mundo. Y a ese respecto dice el poeta: veo hombres que se han contentado con lo poco de religión, y no los veo satisfechos de lo bajo en la vida.
Sé pues rico por la religión del mundo de los reyes, igual que los reyes se han enriquecido de su mundo contra la religión.
Abu Mus'ab dijo: Issa ibn Maryam dijo: no habléis mucho sin mención de Allah: se endurecerían vuestros corazones: y el corazón duro está lejos de Allah, pero no lo sabéis: y no miréis los pecados de los siervos como si fuerais señores: y miradlos como si fuerais siervos: exento y probado: tened pues piedad con la gente de la prueba, y dad gracias a Allah por la salud.
Oí a mi padre decir: de Ibrahim at-Taymi: Issa dijo a sus compañeros: en verdad os digo: quien busca el Firdaws: el pan de cebada es para él: y el dormir en las ruinas con los perros es abundante.
Issa dijo: en verdad, comer cebada con la ceniza, y dormir sobre las ruinas con los perros, es poco para la búsqueda del Firdaws.
Sufyan nos informó: de Mansur: de Salim ibn Abi al-Ya'd: Issa dijo: obrad para Allah, y no obréis para vuestros vientres: mirad esas aves: parten por la mañana y vuelven por la tarde: no aran ni siegan: y Allah las provee: tenemos vientres más grandes que las aves. Mirad esas bestias y esos asnos: parten por la mañana y vuelven por la tarde, no aran ni siegan: y Allah las provee.
Safwan ibn Amr dijo: de Shurayh ibn Ubayd: de Yazid ibn Maysara: los discípulos dijeron al Mesías: oh Mesías de Allah, mira la mezquita de Allah: qué hermosa es. Amín, amín: Allah no dejará de esta mezquita piedra en pie sin aniquilarla por los pecados de su gente: en verdad, Allah no tiene necesidad del oro ni de la plata, ni de esas piedras que os agradan: más agradables a Allah que ellas son los corazones rectos: y por ellos Allah hace durar la tierra: y por ellos Allah destruye la tierra cuando están de otro modo.
El hafiz Abu al-Qasim Ibn Asakir mencionó: Abu Mansur Ahmad ibn Muhammad as-Sufi nos informó: Aisha bint al-Hasan ibn Ibrahim al-Warkaniyya nos informó: Abu Muhammad Abd Allah ibn Umar ibn Abd Allah ibn al-Haytham nos transmitió por dictado: al-Walid ibn Aban nos transmitió por dictado: Ahmad ibn Ya'far ar-Razi nos transmitió: Suhayl ibn Ibrahim al-Hanzali nos transmitió: Abd al-Wahhab ibn Abd al-Aziz nos transmitió: de al-Mu'tamir: de Layth: de Mujahid: de Ibn Abbas, del Profeta: Issa pasó ante una ciudad en ruinas: lo maravilló el edificio: oh Señor: haz que esta ciudad me responda. Allah reveló a la ciudad: oh ciudad en ruinas: responde a Issa. La ciudad gritó hacia Issa: mi bienamado, ¿y qué quieres de mí? ¿Qué hicieron tus árboles?
¿Y tus ríos? ¿Y tus palacios? ¿Y dónde están tus habitantes? Mi bienamado: la promesa de tu Señor, la verdad, ha venido: mis árboles se han secado, mis ríos se han secado, mis palacios están en ruinas, y mis habitantes han muerto.
¿Y dónde están sus bienes? Los han amontonado de lo lícito y de lo ilícito, depositados en mi vientre: de Allah es la herencia de los cielos y de la tierra. Issa gritó: me he asombrado de tres personas: el que busca el mundo, cuando la muerte lo busca: y el que edifica los palacios, cuando la tumba es su morada: y el que ríe a boca abierta, cuando el Fuego está delante de él. Hijo de Adam: no te saciarás por la abundancia, ni te contentarás por lo poco: amontonas tu bien para quien no te alabará: y te adelantas hacia un Señor que no te disculpará: no eres sino el siervo de tu vientre y de tu concupiscencia: no llenas tu vientre sino cuando entras en tu tumba: y tú, hijo de Adam, ves la masa de tu bien en la balanza de otro.
Es un hadiz muy extraño, y contiene una bella exhortación: lo hemos escrito pues por eso.
Sufyan ath-Thawri dijo: de su padre: de Ibrahim at-Taymi: Issa dijo: oh asamblea de los discípulos: poned vuestros tesoros en el cielo: pues el corazón del hombre está donde está su tesoro. Thawr ibn Yazid dijo: de Abd al-Aziz ibn Dabyan: Issa ibn Maryam dijo: quien aprende, enseña y obra será llamado grande en el reino del cielo. Se ha transmitido que Issa dijo: no hay bien en un saber que no pase contigo el valle, y que no haga habitar contigo la mezquita.
Ibn Asakir transmitió, con una cadena extraña, de Ibn Abbas, remontado: Issa dijo: oh asamblea de los discípulos: no habléis de la sabiduría a los que no son dignos de ella, o seréis injustos con ella: y no la retengáis a sus dignos, o seréis injustos con ellos: un asunto cuya rectitud aparece: seguidlo: y un asunto cuyo extravío aparece: evitadlo: y un asunto sobre el que discrepáis: remitid su saber a Allah. Abd ar-Razzaq dijo: Ma'mar nos informó: de un hombre: de Ikrima: Issa dijo: no echéis las perlas a los cerdos: pues el cerdo no hace nada de las perlas: y no deis la sabiduría a quien no la quiere: pues la sabiduría es mejor que la perla: y quien no la quiere es peor que el cerdo. Igualmente Wahb y otros lo transmitieron de él. Vosotros sois la sal de la tierra: si pues os corrompéis, no hay remedio para vosotros: la risa sin asombro: y la palidez sin velar.
¿Quién es el más probado de la gente? La falta del sabio: pues cuando el sabio falta, por su falta falta una multitud sabiente. Oh sabios del mal: habéis hecho del mundo la cima de vuestras cabezas, y del otro mundo la planta de vuestros pies: vuestra palabra es remedio, y vuestra obra es mal: vuestro ejemplo es el del árbol de adelfa: seduce al que lo ve, y mata al que lo come. Issa dijo: oh sabios del mal: os habéis sentado a las puertas del Paraíso: ni vosotros entráis en él, ni dejáis entrar a los pobres en él: el peor de la gente junto a Allah es el sabio que busca el mundo por su saber.
Yahya e Issa se encontraron: Issa le estrechó la mano riendo: le dijo: oh hijo de mi tía materna: ¿qué tengo de verte reír, como si estuvieras en seguridad? ¿Qué tengo de verte sombrío, como si hubieras desesperado? El más amable de vosotros dos junto a mí es el mejor anunciador de su compañero.
Issa, él y sus compañeros, se detuvo ante una tumba, cuyo dueño estaba arrojado en ella: se pusieron a mencionar la tumba y su estrechez: estabais en algo más estrecho que ella, en los senos de vuestras madres: cuando Allah quiere ensanchar, ensancha. Me ha llegado que Issa, cuando mencionaba la muerte, su piel goteaba de sangre.
Y los athar de ese género son muy numerosos: el hafiz Ibn Asakir transmitió una buena parte de ellos: nos hemos limitado a esta medida, y Allah el Altísimo es Quien hace triunfar hacia lo justo.
« y por decir (burlándose): «Hemos matado al Mesías Jesús, hijo de María, el profeta de Al-lah». Pero, no lo mataron ni lo crucificaron, sino que se les hizo creer. Y quienes discrepan sobre ello están llenos de dudas. No tienen ninguna certeza y tan solo se apoyan en conjeturas, pues, con toda seguridad, no lo mataron; Al-lah lo ascendió a Él (en vida). Y Al-lah es Poderoso y Sabio.
Y quienes recibieron las Escrituras creerán en Jesús antes de su muerte (cuando regrese al final de los tiempos). Y el Día de la Resurrección testificará (contra quienes mintieron acerca de él y decían que era hijo de Dios –o de Al-lah–y a favor de quienes creyeron en él). »
El Altísimo informó que lo elevó hacia el cielo, tras haberlo recordado hacia Él por el sueño, según lo correcto, irrevocable: y lo salvó de los que querían alcanzarlo entre los judíos, que lo denunciaron ante algunos de los reyes incrédulos de esa época. al-Hasan al-Basri dijo: se llamaba Dawud ibn Nura: ordenó su muerte y su crucifixión: lo cercaron pues en una casa en Bayt al-Maqdis, y eso al atardecer del viernes, la noche del sábado: y cuando llegó el momento de su entrada, su imagen fue arrojada sobre algunos de sus compañeros presentes junto a él, e Issa fue elevado desde un techo de esa casa hacia el cielo, mientras la gente de la casa miraba. Los policías entraron: encontraron a ese joven sobre el que su imagen había sido arrojada: lo tomaron, creyendo que era Issa: lo crucificaron, y pusieron las espinas sobre su cabeza en humillación para él. Y la mayoría de los cristianos que no asistieron al asunto de Issa concedieron a los judíos que fue crucificado: se extravían pues por ello en un extravío manifiesto, abundante, grave y lejano.
Y no hay gente del Libro sin que no crea en él antes de su muerte: es decir: después de su descenso hacia la tierra al final de los tiempos, antes del levantamiento de la Hora: pues descenderá, matará al cerdo, quebrará la cruz, impondrá la jizya, y no aceptará sino el islam: como lo hemos mostrado por lo que ha llegado de hadices, en el Tafsir de ese noble versículo de la sura an-Nisa, y como avanzaremos en detalle en el libro sobre las noticias del Mesías Dajjal: mencionaremos lo que ha llegado sobre el descenso del Mesías Mahdi de parte del Eterno: para matar al Mesías Dajjal, el mentiroso que llama al extravío. Y he aquí la mención de lo que ha llegado en los athar sobre la manera de su elevación hacia el cielo.
Ahmad ibn Sinan nos transmitió: Abu Mu'awiya nos transmitió: de al-A'mash: de al-Minhal ibn Amr: de Sa'id ibn Yubayr: de Ibn Abbas: cuando Allah quiso elevar a Issa hacia el cielo, salió hacia sus compañeros, y en la casa había doce hombres de entre ellos, a saber, discípulos: salió hacia ellos desde una fuente en la casa: en verdad, entre vosotros el que será incrédulo en mí doce veces, después de haber creído en mí: y aquel sobre quien mi imagen sea arrojada será matado en mi lugar, y estará conmigo en mi rango. Un joven, el más joven de ellos en edad, se levantó: siéntate. Luego lo repitió ante ellos: el joven se levantó: siéntate. Luego lo repitió ante ellos: el joven se levantó: soy yo.
Tú eres aquel. Su imagen de Issa fue pues arrojada sobre él, e Issa fue elevado desde un techo de la casa hacia el cielo. Los judíos vinieron a buscarlo: tomaron la imagen, lo mataron, luego lo crucificaron: algunos de ellos fueron pues incrédulos doce veces, después de haber creído en él: y se dividieron en tres sectas: Allah estuvo entre nosotros como quiso, luego subió al cielo. Estos son los jacobitas.
Estuvo entre nosotros el hijo de Allah como Él quiso, luego Allah lo elevó hacia Él: estos son los nestorianos. Estuvo entre nosotros el siervo de Allah y Su mensajero, como Allah quiso, luego Allah lo elevó hacia Él: estos son los musulmanes. Las dos incrédulas se confabularon pues contra la musulmana: la mataron, y el islam permaneció borrado hasta que Allah envió a Muhammad. Y esa es la palabra del Altísimo: hemos sostenido a los que creyeron contra su enemigo: entonces fueron vencedores.
Y esa cadena es auténtica hasta Ibn Abbas, según las condiciones de Muslim: y an-Nasa'i lo transmitió: de Abu Kurayb: de Abu Mu'awiya, en un sentido vecino: e Ibn Yarir lo transmitió: de Salm ibn Yunada: de Abu Mu'awiya: e igualmente mencionaron más de uno de los antiguos. Entre los que lo mencionaron largamente: Muhammad ibn Ishaq ibn Yasar: hizo de Issa el que pedía a Allah retrasar su plazo, es decir, para transmitir el mensaje, y perfeccionar la llamada, y hacer que la gente entrara mucho en la religión de Allah. Y él tenía, entre los discípulos, doce hombres: Butrus: y Yaqub ibn Zabdi: y Yahna, hermano de Yaqub: e Andrawus: e Filiqqus: y Abarthalma: y Matta: y Tumas: y Yaqub ibn Halqiya: y Taddawus: y Fata': y Yudus Zakariya Yawta: y este es el que guio a los judíos hacia Issa. Ibn Ishaq dijo: y había entre ellos otro hombre llamado Saryis: los cristianos lo ocultaron: y es él sobre quien la imagen del Mesías fue arrojada: fue crucificado en su lugar.
Y algunos de los cristianos sostienen que el que fue crucificado en lugar del Mesías, y sobre quien su imagen fue arrojada, es Yudus Zakariya Yawta. Y Allah sabe más.
Ad-Dahhak dijo: Issa dejó como heredero a Sham'un: y los judíos mataron a Yudus Zakariya Yawta, sobre quien la imagen fue arrojada. Muhammad ibn al-Yahm nos transmitió: oí a al-Farra' decir sobre Su palabra: y ellos urdieron: y Allah urdió: y Allah es el mejor de los urdidores: Issa se ausentó de su tía un tiempo: luego vino a ella: el jefe del Goliat judío se levantó, y golpeó contra Issa: hasta que se reunieron a la puerta de su casa: rompieron la puerta, y el jefe del Goliat entró para tomar a Issa: no lo he visto. Tenía con él una espada desnuda: ¿eres tú Issa? Allah arrojó la imagen de Issa sobre él: lo tomaron, lo mataron, luego lo crucificaron: no lo mataron, ni lo crucificaron: sino que les fue hecho semejante.
Ibn Yarir dijo: Ibn Humayd nos transmitió: Yaqub al-Qummi nos transmitió: de Harun ibn Antara: de Wahb ibn Munabbih: Issa vino, con diecisiete de los discípulos, a una casa: los cercaron: cuando entraron hacia ellos, Allah les modeló a todos con la imagen de Issa: nos habéis embrujado: mostradnos a Issa, o os mataremos a todos. Dijo: ¿quién os compra hoy su alma por el Paraíso? Soy yo. Salió pues hacia ellos: soy Issa: y Allah lo había modelado con la imagen de Issa: lo tomaron, lo mataron, luego lo crucificaron: de ahí, les fue hecho semejante: y pensaron que habían matado a Issa: y los cristianos pensaron igualmente que era Issa: y Allah elevó a Issa ese día.
al-Muthanna nos transmitió: Ishaq nos transmitió: Ismail ibn Abd al-Karim nos transmitió: Issa ibn Maryam, cuando Allah le hizo saber que saldría del mundo, fue afligido por la muerte, y eso le fue penoso: reunidme esta noche: tengo necesidad de vosotros. Cuando se reunieron junto a él la noche, les sirvió: y cuando hubieron terminado de comer, se puso a lavarles las manos y a purificarlas con su mano, y a secarles las manos con sus vestidos: lo encontraron muy grave y se negaron: quien me devuelva algo esta noche, de lo que hago: no es de los míos, y yo no soy de los suyos. Cuanto a lo que he hecho con vosotros esta noche, de haberos servido la comida, y lavaros las manos con mi mano: que eso os sea un ejemplo hacia mí: puesto que veis que soy el mejor de vosotros: que nadie de vosotros se ensobrebezca sobre el otro: y que uno de vosotros exponga por el otro su alma, como yo he expuesto mi alma por vosotros.
Cuanto a mi necesidad por la que os he pedido ayuda: invocad a Allah por mí, y esforzaos en la invocación de que retrase mi plazo. Cuando se pusieron a la invocación y quisieron esforzarse, el sueño los tomó hasta que no pudieron ya invocar: gloria a Allah: ¿no podéis ser pacientes conmigo una sola noche, y ayudarme en ella? Por Allah, no sabemos lo que tendremos: y por Allah, velábamos y hablábamos mucho: y esta noche no podemos sostener una conversación: y no queremos invocar sino que algo se deslice entre nosotros y él: el pastor es llevado, y el rebaño se dispersa. Se puso a decir palabras semejantes a eso, lamentando su alma: en verdad, uno de vosotros será incrédulo en mí antes de que el gallo cante tres veces: y uno de vosotros me venderá por unos dírhams: y uno de vosotros comerá mi octavo.
Salian pues y se dispersaron: y los judíos lo buscaban: tomaron a Sham'un, uno de los discípulos: este es de sus compañeros. No soy su compañero: lo dejaron: luego otros lo tomaron: lo renegó igualmente: luego oyó la voz de un gallo, y lloró, y eso lo entristeció. Cuando llegó la mañana, uno de los discípulos vino a los judíos: ¿qué me daréis si os guío hacia el Mesías? Les fijaron treinta dírhams: los tomó, y los guio hacia él.
Y su imagen les había sido hecha semejante antes de eso: lo tomaron, tomaron su compromiso: y lo ataron con la cuerda, y se pusieron a conducirlo: resucitabas a los muertos, y reprendías al diablo, y sanabas al loco: ¿no sabrías salvarte de esta cuerda? Y escupían sobre él: y le arrojaban las espinas: hasta que vinieron con él al madero sobre el que quisieron crucificarlo: Allah lo elevó hacia Él: crucificaron a lo que les fue hecho semejante: permaneció siete horas. Luego su madre, y la mujer que Issa cuidaba, a la que Allah sanó de la locura, vinieron llorando al lugar donde estaba el crucificado: Issa vino a ellas: ¿por qué lloráis? Por ti.
En verdad, Allah me ha elevado hacia Él: y no me ha acontecido sino el bien: y eso es una cosa a la que les fue hecho semejante: ordenad pues a los discípulos que me encuentren en tal y tal lugar. Lo encontraron en ese lugar, once: y faltaba el que lo había vendido y guiado hacia él los judíos: lamentó lo que había hecho: se ahorcó y se mató. Si se hubiera arrepentido, Allah se habría arrepentido hacia él. Yahna: está con vosotros: partid pues: cada ser humano de entre vosotros se levantará por la mañana hablando la lengua de un pueblo: que los advierta, y los llame.
Y esa es una cadena extraña, asombrosa: y es más correcta que lo que mencionaron los cristianos, que Allah los maldiga: que el Mesías vino hacia Maryam, mientras estaba sentada en llanto junto a su madero: le mostró el lugar de los clavos en su cuerpo: y le informó que su espíritu fue elevado, y que su cuerpo fue crucificado: y eso es calumnia, mentira, invención, falsificación, cambio, y adición falsa en el Evangelio, contraria a la verdad y a la exigencia de la transmisión.
El hafiz Ibn Asakir transmitió, por la vía de Yahya ibn Habib, lo que le llegó: Maryam pidió a la casa del rey, después de que el crucificado fuera crucificado siete días, y de que ella pensaba que era su hijo, que se descendiera su cuerpo: respondieron a ello, y fue enterrado allí. ¿No vais a venir con nosotras a visitar la tumba del Mesías? Partieron pues: y cuando se acercaron a la tumba: ¿no vas a cubrirte? ¿Quién se cubriría?
De ese hombre que está junto a la tumba. No veo a nadie. Maryam esperó que fuera Jibril, mientras que su pacto con él estaba lejano: interrogó a la madre de Yahya, y esta partió hacia la tumba: cuando se acercó a ella, Jibril le dijo: oh Maryam, ¿a dónde quieres ir? Visito la tumba del Mesías, y lo saludo, y renuevo un pacto con él.
Oh Maryam: no es el Mesías: Allah ha elevado al Mesías, y lo ha purificado de los que fueron incrédulos: pero ese joven sobre quien su imagen fue arrojada fue crucificado y matado en su lugar: y el signo de ello es que su gente lo ha perdido: no saben qué fue de él: lloran sobre él: cuando sea tal y tal día, ven al término de tal y tal: encontrarás al Mesías. Ella volvió hacia su hermana, y Jibril subió: le informó de Jibril, y de lo que él le había dicho sobre el plazo. Cuando llegó ese día, partió: encontró a Issa en el plazo: cuando la vio, se apresuró hacia ella, se inclinó sobre ella, besó su cabeza, y se puso a invocar por ella, como tenía por costumbre hacerlo: oh madre mía: la gente no me ha matado: sino que Allah me ha elevado hacia Él: y me ha permitido encontrarte: y la muerte te llegará pronto: sé pues paciente, y menciona a Allah. Luego Issa subió: ya no lo encontró, hasta su muerte.
Y me ha llegado que Maryam vivió después de Issa cinco años, y murió cuando tenía cincuenta y cinco años: y Allah la aceptó.
La edad de Issa el día de su elevación fue de treinta y cuatro años. En verdad, la gente del Paraíso entrará en él sin pelo, sin barba, entujada de colirio: sobre el nacimiento de Issa, y la hermosura de Yusuf. Igual dijo Hammad ibn Salama: de Ali ibn Zayd: de Sa'id ibn al-Musayyab: Issa fue elevado cuando tenía treinta y tres años.
Cuanto al hadiz transmitido por al-Hakim en el Sahih, y por Yaqub ibn Sufyan al-Fasawi en el Sahih: de Sa'id ibn Abi Maryam: de Nafi' ibn Yazid: de Umara ibn Ghaziyya: de Muhammad ibn Abd Allah ibn Amr ibn Uthman: que su madre Fatima bint al-Husayn me ha informado: Fatima me informó que el Mensajero de Allah le informó que no hubo profeta después del cual viniera un profeta, sin que el posterior viviera la mitad de la vida del anterior: Issa ibn Maryam vivió ciento veinte años: solo veo entonces que voy hacia el comienzo de los sesenta. Ese es el texto de al-Fasawi: es un hadiz extraño.
Lo correcto es que Issa no alcanzó esa edad: lo que busca eso es la duración de su permanencia en su comunidad: como transmitió Sufyan ibn Uyayna: de Amr ibn Dinan: de Yahya ibn Ya'da: Fatima dijo: el Mensajero de Allah me dijo: en verdad Issa ibn Maryam permaneció entre los Banu Israel cuarenta años: y esa es una cadena interrumpida. Yarir y ath-Thawri dijeron: Issa permaneció entre su pueblo cuarenta años. Y se transmite del comandante de los creyentes Ali que Issa fue elevado la noche vigésima segunda de Ramadán: y esa noche, en su semejante, murió Ali, cinco días después de su herida. ad-Dahhak transmitió, de Ibn Abbas, que Issa, cuando fue elevado hacia el cielo, vino hacia él una nube que se le acercó hasta que se sentó sobre ella: y Maryam vino hacia él, le hizo sus despedidas y lloró: eso es un signo entre yo y tú el día de la Resurrección.
Lanzó su imamato a Sham'un: y su madre se puso a hacerle sus despedidas con su dedo: le señalaba hacia él hasta que desapareció de ella. Y ella lo amaba de un amor intenso: porque su amor hacia ella fue total, de los dos lados del padre y de la madre: pues no tiene padre: y ella no lo dejaba ni en viaje ni en residencia.
Veía como la muerte entre una hora: y ¿cómo, con el intervalo que el encuentro tiene por cita?
Ishaq ibn Bishr mencionó, de Mujahid ibn Yabr: que los judíos, cuando crucificaron a ese hombre a quien les fue hecho semejante, creyéndolo el Mesías: y que la mayoría de los cristianos les concedieron por su ignorancia: se apoderaron de sus compañeros por el asesinato, los golpes y el encarcelamiento: su asunto llegó al señor de los Rum, que era el rey de Damasco en esa época: en verdad, los judíos se han apoderado de los compañeros de un hombre que les mencionaba que era el mensajero de Allah, y que resucitaba a los muertos, sanaba al ciego de nacimiento y al leproso, y hacía maravillas: se lanzaron sobre él y lo mataron: y han humillado a sus compañeros y los han encarcelado.
Envió pues: fueron traídos de vuelta, entre ellos Yahya ibn Zakariya, y Sham'un, y un grupo: los interrogó sobre el asunto del Mesías: se lo informaron: siguió su religión, y elevó su palabra: la verdad triunfó de los judíos, y la palabra de los cristianos prevaleció sobre ellos: envió hacia el crucificado: fue retirado de su madero: y se trajo el madero sobre el que fue crucificado ese hombre: lo magnificó: de ahí, los cristianos magnificaron la cruz: y de ahí entró la religión del cristianismo entre los Rum. Y hay allí, desde varios lados, materia de examen: uno de ellos es que Yahya ibn Zakariya es un profeta: no reconocería que el crucificado es Issa: pues él está preservado, y sabe lo que advino según la verdad. El segundo: que los Rum no entraron en la religión del Mesías antes de trescientos años: y eso en la época de Qustantin ibn Qastas, edificador de la ciudad a la que es atribuido, como lo mencionaremos.
El tercero: que los judíos, cuando crucificaron a ese hombre, luego lo arrojaron con su madero, hicieron de ello un lugar de escombros e impurezas, y de carroñas de muertos y suciedades: y eso permaneció así hasta la época del mencionado Qustantin: su madre, Elena, originaria de Harran, romana, se ocupó de ello: retiró de allí el madero, creyendo que era el Mesías: y encontraron el madero sobre el cual fue crucificado el crucificado: mencionaron que ningún portador de enfermedad lo tocó sin sanar. Allah sabe pues mejor si eso fue o no: y ¿es porque ese hombre que expuso su alma fue un hombre recto, o es una prueba y una tentación para la comunidad de los cristianos ese día? Hasta que magnificaron ese madero, y lo envolvieron de oro y perlas: y de ahí tomaron las cruces, se bendijeron con su forma, y las besaron: que Allah los maldiga.
La madre del rey, Elena, ordenó: fueron retirados pues esos escombros: y se edificó en su lugar una iglesia inmensa, ornamentada de toda clase de atavíos: y es la célebre hoy en el país de Bayt al-Maqdis: al-Qumama, según lo que había allí: y ellos la llaman al-Qiyama, queriendo decir aquella de la cual el cuerpo del Mesías se levantará. Luego Elena ordenó que fueran depositados los escombros del país, sus polvos y sus suciedades sobre la roca que es la qibla de los judíos: eso permaneció así hasta que Umar ibn al-Jattab conquistó Bayt al-Maqdis: barrió de él los escombros con su vestido, y lo purificó de las porquerías y las impurezas: y no puso la mezquita detrás de él, sino delante de él, allí donde el Mensajero de Allah oró, la noche del viaje nocturno, con los profetas: y es al-Aqsa.
Cualidades de Issa, sus virtudes y sus méritos.
El Mesías ibn Maryam no es sino un mensajero: mensajeros pasaron antes de él: y su madre fue una veraz. Se ha dicho: el Mesías fue llamado así por el frotamiento de la tierra: a saber, su vagabundeo sobre ella, y su huida con su religión de las pruebas en esa época: a causa de la intensidad del desmentido de los judíos hacia él, y su calumnia contra él y su madre: o porque sus dos pies estaban frotados. Detuvimos sus huellas por Issa ibn Maryam, confirmando lo que hay antes de él de la Torá: y le dimos el Evangelio: en el cual guía y luz. Y el Altísimo dijo: y hemos dado a Issa ibn Maryam las evidencias: y lo hemos sostenido con el espíritu de santidad.
Y los versículos al respecto son muy numerosos. Ya se ha dicho lo que está establecido en los Sahih: no hay recién nacido sin que el diablo atraviese su cadera en el momento en que nace: grita al contacto: con excepción de Maryam y de su hijo: el diablo partió para atravesarlo: solo atravesó la membrana. Y el hadiz de Umayr ibn Hani', de Yunada, de Ubada, del Mensajero de Allah, ya ha sido mencionado: quien atestigua que no hay divinidad sino Allah, solo, sin asociado, y que Muhammad es Su siervo y Su mensajero, y que Issa es el siervo de Allah y Su mensajero, y Su palabra que Él lanzó hacia Maryam y un espíritu de Él, y que el Paraíso es verdad y el Fuego verdad: Allah lo hará entrar al Paraíso por lo que hubo de obra: transmitido por al-Bujari, y ese es su texto, y por Muslim.
al-Bujari y Muslim transmitieron, del hadiz de ash-Sha'bi: de Abu Burda ibn Abi Musa, de su padre: el Mensajero de Allah dijo: cuando un hombre se casa con su sierva, la educa bien, la enseña bien, luego la libera y se casa con ella, tiene dos recompensas: y cuando un hombre cree en Issa ibn Maryam, luego cree en mí, tiene dos recompensas: y el siervo, cuando teme a su Señor y obedece a sus señores, tiene dos recompensas. Ese es el texto de al-Bujari.
Ibrahim ibn Musa nos transmitió: Hisham nos informó: de Ma'mar: y Mahmud me transmitió: Abd ar-Razzaq nos transmitió: Ma'mar nos informó: de az-Zuhri: Sa'id ibn al-Musayyib me informó: de Abu Hurayra: el Profeta dijo, la noche en que fue llevado en viaje nocturno:: encontré a Musa:: lo describió: y he aquí un hombre que creo de tez enturbiada, la cabeza de cabellos lisos, como si fuera de los hombres de Shanu'a. Y encontré a Issa: y el Profeta lo describió:: de talla media, rojizo, como si saliera de los baños: quería decir del baño del hammam: y vi a Ibrahim, y me parezco más a su hijo. Y el hadiz ya ha sido dicho en el relato de Ibrahim y de Musa. Muhammad ibn Kathir nos transmitió: Isra'il nos informó: de Uthman ibn al-Mughira: de Mujahid: de Ibn Umar: el Profeta dijo: vi a Issa, y a Musa, y a Ibrahim: cuanto a Issa: es rojizo, de cabellos ondulados, de pecho ancho: y cuanto a Musa: es trigueño, corpulento, de talle recto, como si fuera de los hombres az-Zutt. al-Bujari es el único en haberlo transmitido.
Ibrahim ibn al-Mundhir nos transmitió: Abu Damra nos transmitió: Musa ibn Uqba nos transmitió: de Nafi': Abd Allah ibn Umar dijo: el Profeta mencionó un día, en medio de la gente, al Mesías Dajjal:: en verdad Allah no es tuerto: pero el Mesías Dajjal es tuerto del ojo derecho: su ojo parece una uva flotante: y Allah me ha mostrado esta noche, junto a la Kaaba, en un sueño: y he aquí un hombre trigueño de los más hermosos que se vea de los hombres trigueños: los mechones de sus cabellos cayendo entre sus hombros: los cabellos lisos: su cabeza goteando de agua: poniendo sus manos sobre los hombros de dos hombres: y giraba alrededor de la Casa: ¿quién es este? Es el Mesías ibn Maryam. Luego vi detrás de él a un hombre de cabellos ondulados, crespos, tuerto del ojo derecho: el más semejante de los que he visto a Ibn Qatan: poniendo su mano sobre el hombro de un hombre, girando alrededor de la Casa: ¿quién es este? Es el Mesías Dajjal.
Y Muslim lo transmitió del hadiz de Musa ibn Uqba. Luego al-Bujari dijo: Ubayd Allah ibn Nafi' lo corroboró: luego lo transmitió por la vía de az-Zuhri: de Salim: de Ibn Umar. E Ibn Qatan es un hombre de los Juza'a: muerto en la yahiliya. Mostró pues, sobre él las oraciones de Allah y la salutación, las cualidades de los dos Mesías: el Mesías de la guía y el Mesías del extravío: para que este sea reconocido cuando descenderá, y que los creyentes crean en él: y que el otro sea reconocido, y que los unitarios se guarden de él.
Abd Allah ibn Muhammad nos transmitió: Abd ar-Razzaq nos transmitió: Ma'mar nos informó: de Hammam ibn Munabbih: de Abu Hurayra, que dice: Issa ibn Maryam vio a un hombre robar: le dijo: ¿has robado? No, por Aquel que no tiene divinidad fuera de Él. He creído en Allah: y he tratado de mentiroso a mi ojo. Igual Muslim lo transmitió: de Muhammad ibn Rafi': de Abd ar-Razzaq.
'Afan nos transmitió: Hammad ibn Salama nos transmitió: de Humayd at-Tawil: de al-Hasan y otros: de Abu Hurayra: y solo lo conozco del Profeta: Issa vio a un hombre robar: dijo: oh fulano, ¿has robado? No, por Allah, no he robado. He creído en Allah: y he tratado de mentirosa a mi vista. Y eso indica una sabiduría pura: pues prestó juramento a ese hombre, pensando que nadie jura por la grandeza de Allah siendo mentiroso, sobre aquello de lo que lo había visto dar testimonio visiblemente: aceptó pues su excusa, y volvió sobre sí mismo: he creído en Allah. Me has dicho la verdad: y he tratado de mentirosa a mi vista: a causa de tu juramento.
Muhammad ibn Yusuf nos transmitió: Sufyan nos transmitió: de al-Mughira ibn Nu'man: de Sa'id ibn Yubayr: de Ibn Abbas: el Mensajero de Allah dijo:: igual que hemos comenzado la primera creación, la repetiremos: promesa de Nuestra parte: en verdad, somos agentes: el primero de la creación que será vestido es Ibrahim: luego se tomarán hombres de mis compañeros de derecha y de izquierda: estos son mis compañeros. No cesan de volver sobre sus talones desde que los dejé: y yo era testigo sobre ellos mientras estuve entre ellos: luego cuando Me los hubiste recordado, Tú fuiste Tú su observador: y Tú eres testigo de toda cosa. Si Tú los castigas, ellos son Tus siervos: y si Tú les perdonas, en verdad Tú eres el Eterno, el Sabio. Muslim es el único en haberlo transmitido de esa manera.
Abd Allah ibn az-Zubayr al-Humaydi nos transmitió: Sufyan nos transmitió: Ubayd Allah ibn Abd Allah me informó: de Ibn Abbas: oí al Mensajero de Allah decir: no me exageréis, como los cristianos han exagerado a Issa ibn Maryam: pues no soy sino un siervo: el siervo de Allah y Su mensajero.
Muslim ibn Ibrahim nos transmitió: Yarir ibn Hazim nos transmitió: de Muhammad ibn Sirin: de Abu Hurayra, del Profeta: solo tres hablaron en la cuna: Issa, y Yurayy:: oraba cuando su madre vino a él y lo llamó: respondo a ella, u oro? Allah: hazlo morir sin que vea los rostros de las libertinas. Yurayy estaba en su ermita: una mujer se presentó ante él y le habló: él se negó: ella fue pues hacia un pastor y se le permitió a sí misma: parió un varón: ¿de quién? De Yurayy.
Vinieron pues hacia él, rompieron su ermita, lo hicieron bajar y lo insultaron: hizo sus abluciones, y oró: ¿quién es tu padre, oh niño? Fulano, el pastor. ¿Reedifico tu ermita en oro? No, sino en arcilla.
Y una mujer amamantaba a su hijo entre los Banu Israel: un jinete que llevaba un látigo pasó ante ella: Allah: haz que mi hijo sea como él. Retiró su seno, y se volvió hacia el jinete: Allah: no hagas de mí como él. Como si viera al Profeta chupar su dedo:: luego una sierva pasó: ella dijo: Allah: no hagas de mi hijo como esta. Retiró su seno: Allah: haz de mí como ella.
¿Por qué eso? El jinete es un tirano de los tiranos: robaste, y cometiste el adulterio. Y yo no lo he hecho.
Abu al-Yaman nos transmitió: Shu'ayb nos transmitió: de az-Zuhri: Abu Salama me informó: oí al Mensajero de Allah decir:: soy el más cercano de la gente al hijo de Maryam: y los profetas son hijos de padres diferentes: y no hay entre yo y él un profeta. al-Bujari es el único en haberlo transmitido de esa manera: e Ibn Hibban lo transmitió en el Sahih: del hadiz de Abu Dawud al-Hafari: de ath-Thawri: de Abu az-Zinad: de al-A'ray: de Abu Salama: de Abu Hurayra.
Waki' nos transmitió: Sufyan, que es ath-Thawri, nos transmitió: de Abu az-Zinad: de al-A'ray: de Abu Hurayra: el Mensajero de Allah dijo: soy el más cercano de la gente a Issa: y los profetas son hermanos, hijos de padres diferentes: y no hay entre yo y Issa un profeta: y esa es una cadena auténtica según sus dos condiciones: y no lo transmitieron de esa manera.
Ahmad lo transmitió: de Abd ar-Razzaq: de Ma'mar: de Hammam: de Abu Hurayra, del Profeta, en un sentido vecino: e Ibn Hibban lo transmitió del hadiz de Abd ar-Razzaq, en un sentido vecino.
Yahya nos transmitió: de Ibn Abi Aruba: Qatada nos transmitió: de Abd ar-Rahman ibn Adam: de Abu Hurayra, del Profeta: los profetas son hermanos, hijos de padres diferentes: y su religión es una: y sus madres son diversas: y yo soy el más cercano de la gente a Issa ibn Maryam: porque no hay entre yo y él un profeta: y descenderá: cuando lo veáis, reconocedlo: es un hombre de talla media, tirando a rojizo y a blanco: de tez como si su cabeza goteara, aunque la humedad no lo alcance: entre los dos polos: quebrará la cruz: y matará al cerdo: e impondrá la jizya: y suspenderá las religiones: hasta que, en su época, perezcan todas las religiones, salvo el islam: y Allah hará perecer, en su época, al Mesías Dajjal mentiroso: y la confianza se posará sobre la tierra: al punto de que los camellos pastarán con los leones juntos: y los tigres con las vacas: y los lobos con las ovejas: y los niños y los jóvenes jugarán con las serpientes: sin que se dañen unos a otros: permanecerá entonces tanto como Allah quiera que permanezca: luego morirá: los musulmanes orarán sobre él y lo enterrarán.
Ahmad lo transmitió luego: de 'Afan: de Hammam: de Qatada: de Abd ar-Rahman: de Abu Hurayra: mencionó un sentido vecino: permanecerá cuarenta años: luego morirá, y los musulmanes orarán sobre él. Abu Dawud lo transmitió: de Hudba ibn Jalid: de Hammam ibn Yahya, en un sentido vecino. Hisham ibn Urwa transmitió: de Salih, liberto de Abu Hurayra, de él: que el Mensajero de Allah dijo:: permanecerá sobre la tierra cuarenta años: y la exposición de su descenso al final de los tiempos vendrá en el libro: como lo hemos desarrollado también en el Tafsir, sobre la palabra del Altísimo en la sura an-Nisa: y no hay gente del Libro sin que no crea en él, antes de su muerte: y el día de la Resurrección, será testigo sobre ellos: y Su palabra: y en verdad él es un saber para la Hora. Y el versículo.
Descenderá sobre el alminar blanco de Damasco, mientras la oración de la mañana será establecida: adelante, oh espíritu de Allah: y ora. No: algunos de vosotros están sobre otros: emires: en honor que Allah concede a esta comunidad. Issa le dirá: la oración no ha sido establecida sino por ti. Orará pues detrás de él, luego subirá, con los musulmanes, en busca del Mesías Dajjal: lo alcanzará a la puerta de Ludd: y lo matará con su noble mano.
Hemos mencionado que la esperanza se reforzó cuando fue edificado ese alminar oriental de Damasco, que es de piedras blancas: y fue edificado igualmente con los bienes de los cristianos cuando quemaron el que fue demolido, y sus alrededores: Issa ibn Maryam descenderá pues sobre él: matará al cerdo, quebrará la cruz: y no aceptará de nadie sino el islam: y hará la peregrinación del qasr de ar-Rawha, en peregrinación o en Umra, o por las dos: y residirá cuarenta años, luego morirá: y será enterrado, según lo que se dice, en la cámara profética, junto al Mensajero de Allah y sus dos compañeros. Y le ha llegado un hadiz al respecto, mencionado por Ibn Asakir al final de la biografía del Mesías en su libro: según Aisha, remontado: que será enterrado con el Mensajero de Allah, y Abu Bakr, y Umar, en la cámara profética: pero su cadena no se sostiene.
Zayd ibn Ajzam at-Ta'i nos transmitió: Abu Qutayba, es decir, Salm ibn Qutayba, nos transmitió: Abu Mawdud al-Madani me transmitió: Uthman ibn ad-Dahhak nos transmitió: de Muhammad ibn Yusuf ibn Abd Allah ibn Salam: de su padre: de su abuelo: está escrita en la Torá la descripción de Muhammad: e Issa ibn Maryam será enterrado con él. Y queda en la Casa el espacio de una tumba. Es un hadiz bueno. Dice así. Y el recto es ad-Dahhak ibn Uthman al-Madani. Ese hadiz no se sostiene a mi parecer: y no está corroborado.
al-Bujari transmitió: de Yahya ibn Hammad: de Abu Awana: de 'Asim al-Ahwal: de Abu Uthman an-Nahdi: de Salman:: el intervalo entre Issa y Muhammad es de seiscientos años. Quinientos sesenta años. Quinientos cuarenta y cuatro años. Cuatrocientos treinta y algunos años. Y el célebre es seiscientos años. Seiscientos veinte años del calendario lunar, que hacen seiscientos del solar. Y Allah sabe más.
Ibn Hibban dijo en el Sahih: mención de la duración durante la cual la comunidad de Issa permaneció sobre su guía. Abu Ya'la nos transmitió: Abu Hammam nos transmitió: al-Walid ibn Muslim nos transmitió: de al-Haytham ibn Humayd: de al-Wadhín ibn 'Ata': de Nasr ibn 'Alqama: de Yubayr ibn Nufayr: de Abu ad-Darda: el Mensajero de Allah dijo: Allah tomó a Dawud en medio de sus compañeros: no fueron probados ni cambiados: y los compañeros del Mesías permanecieron sobre su sunna y su guía doscientos años. Y es un hadiz muy extraño: aunque Ibn Hibban lo autentificó. Ibn Yarir mencionó, de Muhammad ibn Ishaq, que Issa, antes de ser elevado, recomendó a los discípulos llamar a la gente a adorar a Allah solo, sin asociado: y asignó a cada uno de ellos a un grupo de la gente, en un clima de los climas de Siria y de oriente, y del país de occidente: mencionaron que cada ser humano de entre ellos se puso por la mañana a hablar la lengua de aquellos a los que el Mesías lo había enviado.
Luka, y Matta, y Marqus, y Yuhanna. Y entre esos cuatro Evangelioes hay mucha divergencia, para cada ejemplar y ejemplar: y muchas adiciones y recortes respecto a los demás: y esos cuatro: entre ellos dos que alcanzaron al Mesías y lo vieron: a saber, Matta y Yuhanna: y entre ellos dos entre los compañeros de sus compañeros. Y Allah sabe más. Y los dos son Marqus y Luka.
Dina, y estaba oculto en una gruta en el interior de la puerta oriental, junto a la iglesia del Crucificado: por miedo a Bulus el judío: que era injusto, expoliador, odiador del Mesías: y cuando lo llevó de vuelta. Y había rapado la cabeza del sobrino cuando creyó en el Mesías: y giró alrededor de él en la ciudad: luego lo apedreó hasta que murió. Luego, cuando Bulus oyó que el Mesías se había dirigido hacia Damasco, preparó su espada y salió para matarlo: lo encontró en Kawkaba: y cuando enfrentó a los compañeros del Mesías, un ángel vino a él: golpeó su rostro con el borde de su ala: lo cegó: cuando vio eso, la fe en el Mesías se estableció en su alma: vino pues hacia él: y se excusó de lo que había hecho: y creyó en él: él aceptó de él: y le pidió frotarse los ojos: para que Allah le devolviera su vista: ve hacia Dina: está en Damasco, al cabo del mercado alargado del oriente: invoca por ti.
Vino pues hacia él: y él invocó: su vista le fue devuelta: y la fe de Bulus en el Mesías, a saber, que él es el siervo de Allah y Su mensajero, se volvió bella: y fue edificada una iglesia en su nombre: y es la iglesia de Bulus célebre en Damasco, desde la época de su conquista por los Compañeros, hasta que fue destruida en la época que avanzaremos: si Allah el Altísimo quiere.
Capítulo.
Los compañeros del Mesías discreparon después de su elevación hacia el cielo: sobre él, según palabras, como dijeron Ibn Abbas y otros de los imames de los antiguos: hemos sostenido a los que creyeron contra su enemigo: entonces fueron vencedores. Ibn Abbas y otros dijeron: grupos de ellos dijeron: estuvo entre nosotros el siervo de Allah y Su mensajero: luego fue elevado hacia el cielo. Él es Allah. Él es el hijo de Allah.
El primero es pues la verdad: y las dos otras palabras son una incredulidad inmensa: luego los partidos discreparon entre ellos: ¡ay pues de los que fueron incrédulos, a la vista de un día terrible!
Y discreparon en la transmisión de los Evangelioes según cuatro palabras: entre adición, recorte, falsificación y cambio: luego trescientos años después del Mesías tuvieron lugar la calamidad inmensa y la prueba mayor: los cuatro patriarcas discreparon, y todos los obispos, los sacerdotes, los diáconos y los monjes sobre el Mesías, según palabras múltiples que no se cuentan ni se delimitan: se reunieron y arbitraron ante el rey Qustantin, edificador de Constantinopla: y fueron el primer concilio: el rey se volvió pues hacia la palabra del grupo más grande que se hubiera acordado sobre una palabra de esas opiniones: fueron llamados los Malaika: refutó y apartó a los que los contradijeron: y la secta que sigue a Abd Allah ibn Adyus permaneció sola: él que estableció firmemente que Issa es un siervo entre los siervos de Allah, y un mensajero entre sus mensajeros: habitaron pues las llanuras y los desiertos: y edificaron las ermitas, los conventos y las celdas: y se contentaron con la vida ascética: y no se mezclaron con esas religiones y sectas: y los Malaika edificaron las iglesias inmensas: tomaron prestado lo que era de la construcción de los griegos: y volvieron sus nichos hacia el oriente, mientras que estaban hacia el norte, hacia el Carnero.
Exposición de la construcción de Bayt Lahm y de al-Qumama.
Y el rey Qustantin edificó Bayt Lahm sobre el lugar del nacimiento del Mesías: y su madre Elena edificó al-Qumama: es decir, sobre la tumba del crucificado, al que ellos conceden a los judíos que es el Mesías: mientras que estos y aquellos fueron incrédulos: y pusieron las leyes y las reglas: entre las cuales una contraria a la religión antigua, que es la Torá: y hicieron lícitas cosas que están prohibidas según el texto de la Torá: entre ellas el cerdo: y oraron hacia el oriente, mientras que el Mesías solo oraba hacia la roca de Bayt al-Maqdis: e igualmente todos los profetas después de Musa, y Muhammad, sello de los profetas, oró hacia ella dieciséis o diecisiete meses después de su emigración hacia Medina: luego fue desplazada hacia la Kaaba que Ibrahim al-Jalil edificó: y ornamentaron las iglesias, que no estaban ornamentadas antes de eso: y pusieron el credo que guardan sus niños, sus mujeres y sus hombres: al que llaman el Amana: y que en realidad es la mayor de las incredulidades y de las traiciones.
Y todos los melquitas y los nestorianos son la gente de Nestorio, gente del segundo concilio: y los jacobitas son la gente de Yaqub al-Barad'i, gente del tercer concilio: creen ese credo: y discrepan en su interpretación: y he aquí que yo lo transmito: y quien transmite la incredulidad no es incrédulo por lo que divulga, según lo que contiene, la sofistería de las palabras y la abundancia de incredulidad y mal, conduciendo a su titular al Fuego de las llamas: dicen pues: creemos en una divinidad única, que gobierna el todo, creador de los cielos y de la tierra: de todo lo que se ve, y de todo lo que no se ve: y en un solo Señor, Yashu' al-Masih hijo de Allah: el único, engendrado del Padre antes de las épocas: luz de luz: divinidad de verdad, de divinidad de verdad: engendrado, no creado: igual al Padre en la esencia: por quien fue toda cosa, a causa de nosotros, nosotros los humanos: y para nuestra salvación descendió del cielo: y se encarnó del espíritu de santidad: y de la virgen Maryam: y se humanizó: y fue crucificado en el tiempo de Malatis el nabateo: y padeció y fue enterrado: y resucitó el tercer día, como en los libros: y subió al cielo: y se sentó a la derecha del Padre: y también: vendrá en su cuerpo para juzgar a los vivientes y a los muertos, cuya realeza no tiene fin:
y el espíritu de santidad, el Señor vivificante, emanado del Padre: con el Padre y el Hijo es adorado: y en la gloria de quien habla en los profetas: en una relación única, reuniente, santa, católica: y reconoce un solo bautismo para la remisión de los pecados: y espera la resurrección de los muertos: y la vida de la eternidad venidera: que así sea: amín.